El presidente de la Acción Católica dice que falta conciencia cívica y compromiso.
Por Patricio Downes.
Fuente: Clarín, Suplemento Valores Religiosos, 3-08-05
La Iglesia en el país está empeñada en que sus fieles tengan un mayor compromiso cívico y -si tienen vocación política-, militen en un partido político y aspiren a ocupar cargos para servir a la sociedad. Lo consideran un imperativo que brota de su doctrina social y, en definitiva, del Evangelio. Después de la crisis de fines de 2001, la Acción Católica Argentina (ACA) -su principal brazo laical- viene trabajando en esta línea mediante la organización de foros y cursos de formación de dirigentes políticos con una interesante respuesta.
En diálogo con Valores Religiosos , su presidente, Alejandro Madero , admitió que los católicos -como comunidad mayoritaria- tuvieron una importante cuota de responsabilidad en la crisis porque "nos faltó conciencia ciudadana" para que no se llegara a una situación tan grave. "Ser católico implica, cívicamente, algo más que ir a votar", aclaró. Y dijo que el católico tiene mucho para aportar a la política.
-Si el país es mayoritariamente católico, ¿debe pensarse que los católicos -por acción u omisión- tuvieron una mayor cuota de responsabilidad en la crisis?
-Siempre resulta fácil buscar la culpa en otro lado o afuera. Debemos asumir la parte que nos corresponde por no hacer o no haber hecho lo suficiente para evitarla. Hoy y siempre, ser católico exige bastante más que ir a misa los domingos y, cívicamente hablando, implica algo más que ir a votar.
-Si se ve el Congreso, parecería que los católicos comprometidos están lejos de ser mayoría...
-Justamente esta falta de conciencia cívica es una de las causas de esta realidad. También hay comodidad, cierto escepticismo, en fin, chatura evangélica. Y el lugar que uno no ocupa lo ocupa otro más decidido. Creo que la Iglesia se lamenta por este vacío. -También es cierto que muchos consideran a la política como una actividad muy sucia...
-Hay que seguir trabajando en la formación de los católicos para fortalecer la conciencia cívica y para que aquellos con vocación política se sumen. La política, en sí misma, no es ni sucia ni mala, sino uno de los servicios más nobles a la sociedad, que espera que se recupere ese sentido. -¿Puede un católico votar a un candidato que propicia el casamiento de homosexuales o la legalización del aborto?
-Acá no hay pliegues: cuando los principios o la dignidad están en juego, un católico no puede hacer excepciones o componendas con su voto. Una conciencia cristiana bien formada no permite votar un programa o la aprobación de una ley con propuestas contrarias a los contenidos fundamentales de la fe y la moral.
-¿Cómo surgieron las iniciativas en favor de la formación política?
-Después de la crisis, del "que se vayan todos", pensamos que era necesario hacer un aporte y contribuir a la formación de nuevos dirigentes. Así nació el curso de formación política destinado a católicos y no católicos que se desempeñan o quieren hacerlo en la política. Son objetivos ambiciosos: mejorar el nivel y contribuir a la renovación.
-¿Qué le puede aportar el católico a la política?
-La fe exige cumplir los deberes antes que reclamar los derechos. Da fundamento a los grandes valores, que serán los ejes de su aporte, si vive la coherencia entre fe y vida. Hoy la sociedad reclama que los dirigentes estén cada vez más capacitados, pero también que encarnen los valores.
http://www.clarin.com/suplementos/especiales/2005/08/03/l-00301.htm

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