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Cuaresma-Pascua

PASCUA 2019

La Pascua comenzará en la Vigilia del Sábado Santo.

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece en oración junto  al sepulcro del Señor, meditando su pasión y muerte, su descenso a los infiernos.

No se realiza  durante la jornada la celebración de la Misa, quedando desnudo el altar-sin mantel ni flores- hasta  la solemne Vigilia  Pascual al caer la tarde,  donde celebraremos la gracia de la resurrección e inauguraremos el Tiempo de Pascua que durará 50 días.

Durante el sábado  no se da la Sagrada Comunión, a no ser en caso de viático, hasta la Misa de Vigilia. Tampoco se puede celebrar el matrimonio ni administrar otros sacramentos, a excepción de la Reconciliación  y la Unción de los enfermos.

Toda celebración de la Vigilia pascual debe hacerse durante la noche. Por ello, no debe escogerse ni una hora tan temprana que la Vigilia empiece antes del inicio de la noche ni tan tardía que concluya después del alba del domingo.

En la Liturgia de esta celebración  hay signos muy importantes:

•BENDICIÓN DEL FUEGO …
Es el inicio de la vigilia. Habla del paso de las tinieblas a la luz, de la noche al día. Las tinieblas simbolizan el pecado y la muerte y  la luz simboliza a Cristo Resucitado.

El cirio pascual

Uno de los elementos más simbólicos y representativos del tiempo de Pascua es el cirio pascual. Este cirio, a diferencia de los cirios que utilizamos , es un cirio muy grande y decorado que simboliza a Cristo, muerto y resurrección, que nos da su luz, simbolizada con el fuego que bendecimos la noche solemne de Pascua, durante la Vigilia Pascual. El mismo  tiene una decoración propia, que es una cruz en medio; sobre la cruz la letra griega “alfa” y bajo la cruz la letra griega “omega”, simbolizando que Cristo es el principio y el final de la historia.

Encendido el Cirio Pascual, se reparte su fuego (bendecido), para encender las velas que todos los fieles llevan a la celebración, significando que Cristo, “Luz del Mundo”, ilumina la vida de los hombres con su Resurrección. Se coloca al frente, en el presbiterio, desde donde preside toda la asamblea.

El cirio pascual se coloca hasta el domingo de Pentecostés inclusive, junto al altar o junto al ambón.

Procesión
Consiste en entrar al templo o lugar de la celebración, precedidos por el sacerdote que lleva el Cirio Pascual en alto, significando que somos el Nuevo Pueblo de Dios, nacido de la Pascua; peregrinos seguimos a Cristo Resucitado, nuestro maestro y Señor, de quien somos discípulos y misioneros.

El canto del aleluya

El canto propio de la Pascua es, sin duda, el aleluya, que en hebreo significa “alaba al Señor”.Es muy recomendable que durante la cincuentena pascual se cante un aleluya muy solemne y festivo, que sea diferente a los que cantamos durante el resto del año litúrgico, para simbolizar la gran importancia del tiempo de Pascua.

•LITURGIA DE LA PALABRA….
El símbolo de la luz del cirio cede el lugar a la realidad de Cristo, luz del mundo, presente en su Palabra, proclamada en esta noche.

En ninguna otra celebración hay tantos textos como en esta. Son nueve lecturas que presentan en síntesis la Historia de la Salvación.

Las lecturas se hacen a manera de diálogo entre Dios y la comunidad, cada una está precedida de momentos de silencio, aclamaciones y cantos de salmos.

Las siete primeras lecturas se hacen del Antiguo Testamento, para admirar la obra de la Creación (Génesis); recordar los prodigios que hizo Dios con Israel su Pueblo (Éxodo); leer a los profetas que anunciaron la Salvación que Dios realizaría para todos los hombres.

Las siguientes dos lecturas son, una de San Pablo que anuncia a la nueva Iglesia que Cristo resucitado de entre los muertos, ya no muere más y la más importante, el Evangelio, que narra la Resurrección del Señor.


•LITURGIA BAUTISMAL….
Momento en que se bendice el agua bautismal, se celebra el Bautismo a quienes se hayan preparado para ingresar en la comunidad cristiana y se renuevan las promesas bautismales por parte de todos los presentes.


•LITURGIA EUCARÍSTICA
Como en todas las Celebraciones Eucarísticas (Misas), se prepara el altar con los dones del pan y el vino, para hacer presente la Pascua de Cristo, como Él nos lo enseñó.

La celebración eucarística es el centro de toda la vigilia. La palabra eucaristía, significa “acción de gracias”. En esta noche pascual, la Iglesia celebra su acción de gracias l  Padre por habernos dado a su Hijo que ha  muerto y resucitado y vive para siempre entre nosotros.

 

 

Sábado Santo

146. “Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su Pasión y Muerte, su descenso a los infiernos y esperando en la oración y el ayuno su Resurrección”.

La piedad popular no puede permanecer ajena al carácter particular del Sábado Santo; así pues, las costumbres y las tradiciones festivas vinculadas a este día, en el que durante una época se anticipaba la celebración pascual, se deben reservar para la noche y el día de Pascua.

La “Hora de la Madre”

147. En María, conforme a la enseñanza de la tradición, está como concentrado todo el cuerpo de la Iglesia: ella es la “credentium collectio universa”. Por esto la Virgen María, que permanece junto al sepulcro de su Hijo, tal como la representa la tradición eclesial, es imagen de la Iglesia Virgen que vela junto a la tumba de su Esposo, en espera de celebrar su Resurrección.

En esta intuición de la relación entre María y la Iglesia se inspira el ejercicio de piedad de la Hora de la Madre: mientras el cuerpo del Hijo reposa en el sepulcro y su alma desciende a los infiernos para anunciar a sus antepasados la inminente liberación de la región de las tinieblas, la Virgen, anticipando y representando a la Iglesia, espera llena de fe la victoria del Hijo sobre la muerte.

Domingo de Pascua

148. También en el Domingo de Pascua, máxima solemnidad del año litúrgico, tienen lugar no pocas manifestaciones de la piedad popular: son, todas, expresiones cultuales que exaltan la nueva condición y la gloria de Cristo resucitado, así como su poder divino que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

El encuentro del Resucitado con la Madre

149. La piedad popular ha intuido que la asociación del Hijo con la Madre es permanente: en la hora del dolor y de la muerte, en la hora de la alegría y de la Resurrección.

La afirmación litúrgica de que Dios ha colmado de alegría a la Virgen en la Resurrección del Hijo, ha sido, por decirlo de algún modo, traducida y representada por la piedad popular en el Encuentro de la Madre con el Hijo resucitado: la mañana de Pascua dos procesiones, una con la imagen de la Madre dolorosa, otra con la de Cristo resucitado, se encuentran para significar que la Virgen fue la primera que participó, y plenamente, del misterio de la Resurrección del Hijo.

Para este ejercicio de piedad es válida la observación que se hizo respecto a la procesión del “Cristo muerto”: su realización no debe dar a entender que sea más importante que las celebraciones litúrgicas del domingo de Pascua, ni dar lugar a mezclas rituales inadecuadas.

Bendición de la mesa familiar

150. Toda la Liturgia pascual está penetrada de un sentido de novedad: es nueva la naturaleza, porque en el hemisferio norte la pascua coincide con el despertar primaveral; son nuevos el fuego y el agua; son nuevos los corazones de los cristianos, renovados por el sacramento de la Penitencia y, a ser posible, por los mismos sacramentos de la Iniciación cristiana; es nueva, por decirlo de alguna manera, la Eucaristía: son signos y realidades-signo de la nueva condición de vida inaugurada por Cristo con su Resurrección.

Entre los ejercicios de piedad que se relacionan con la Pascua se cuentan las tradicionales bendiciones de huevos, símbolos de vida, y la bendición de la mesa familiar; esta última, que es además una costumbre diaria de las familias cristianas, que se debe alentar, adquiere un significado particular en el día de Pascua: con el agua bendecida en la Vigilia Pascual, que los fieles llevan a sus hogares, según una loable costumbre, el cabeza de familia u otro miembro de la comunidad doméstica bendice la mesa pascual.

El saludo pascual a la Madre del Resucitado

151. En algunos lugares, al final de la Vigilia pascual o después de las II Vísperas del Domingo de Pascua, se realiza un breve ejercicio de piedad: se bendicen flores, que se distribuyen a los fieles como signo de la alegría pascual, y se rinde homenaje a la imagen de la Dolorosa, que a veces se corona, mientras se canta el Regina caeli. Los fieles, que se habían asociado al dolor de la Virgen por la Pasión del Hijo, quieren así alegrarse con ella por el acontecimiento de la Resurrección.

Este ejercicio de piedad, que no se debe mezclar con el acto litúrgico, es conforme a los contenidos del Misterio pascual y constituye una prueba ulterior de cómo la piedad popular percibe la asociación de la Madre a la obra salvadora del Hijo.

DIRECTORIO
SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

PRINCIPIOS Y ORIENTACIONES

CIUDAD DEL VATICANO

 

 

 

Cuaresma 2019

Cuarenta días para vivir la conversión del corazón intensificando la oración, la penitencia y la solidaridad para que surja el “hombre nuevo”

En nuestro camino institucional, fraterno y comunitario nos hemos propuesto intensificar cuatro  ejes  a lo largo de estos próximos años, como signo de nuestra vida laical, encarnados en cada pastoral diocesana y en nuestra propia realidad como niños,  jóvenes, adultos, ancianos.

Ellos son:

  1. formación integral de discípulos misioneros,
  2. comprometiéndose en la tarea de valorar y cuidar la vida,
  3. atendiendo las necesidades espirituales y materiales de todas las realidades humanas,
  4. fomentando la cultura del encuentro con el hermano, reflejo de Cristo Vivo, y promoviendo la conversión ecológica.

Te proponemos entonces, que en esta Cuaresma, nos propongamos personalmente y en la vida de nuestras comunidades pequeños signos para realizar nuestro compromiso.

Nos invitamos, entonces, para comenzar este recorrido.

  1.  Dedicar unos minutos diarios a leer y meditar la Palabra de Jesús para cada día.
  2.  Proponerte una acción o gesto concreto para cuidar la vida ” de punta a punta”.
  3. Acercarte a las realidades sufrientes de tus hermanos para compartir y ayudar a curar el dolor de sus heridas materiales y espirituales.
  4. Ser signo en tus ambientes y en las redes, evitando toda palabra o signo de insulto, división, buscando la palabra superadora que busca el bien y el encuentro para superar las injusticias, favoreciendo juntos el cuidado de la casa común y el llamado a vivir la fraternidad universal.

PDF-Recursos para la  Cuaresma 2019

Cuaresma 2019

Vía Crucis 2019

Via Crucis 2019

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2018 “Conviértete y cree en el Evangelio”

Semana Santa 2018

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VIA CRUCIS- Reflexiones para rezar y vivir juntos el camino de la cruz

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Semana Santa 2017 (Jueves Santo, Vía Crucis, Pascua de Resurrección)

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Guia-2015. Cuaresma a Pascua

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Tarjeton-Cuaresma

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