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Encuentro de los Jueves

ENCUENTROS DE LOS JUEVES 2019

Todos los jueves, día de Institución de la Eucaristía, la Acción Católica se une en la oración, en comunidad o personalmente, para rezar por intenciones comunes a toda la Acción Católica en el país.

 

INTENCIONES PARA CADA MES

FEBRERO

Jueves 14

Evangelio del día: Mc 7, 24-30

«El amor te abre a las sorpresas, el amor siempre es una sorpresa, porque supone un diálogo entre dos: entre el que ama y el que es amado. Y de Dios decimos que es el Dios de las sorpresas, porque él siempre nos amó primero y nos espera con una sorpresa». [Papa Francisco, Encuentro con los jóvenes en Manila, 18 de enero de 2015].

Dejémonos sorprender por el Amor de Dios y entremos en diálogo profundo con Él. Que el diálogo con el Amado, nos haga fecundos, en la vida familiar y de pareja, en la amistad, en la fraternidad con todos los que nos rodean.

Propósito: Que en nuestros grupos y comunidades se viva el Amor y la Alegría de sabernos hijos amados en la apertura y cercanía a todos, en especial a los que sufren y no han podido experimentar aún el amor de Dios.

Jueves 21

Evangelio del día: Mc 8, 27-33

«…”la pregunta a Pedro —¿Quién soy yo para vosotros, para ti?— se comprende sólo a lo largo del camino, después de un largo camino. Una senda de gracia y de pecado”. Es “el camino del discípulo”. En efecto, “Jesús no dijo a Pedro y a sus apóstoles: ¡conóceme! Dijo: ¡sígueme!”. Y precisamente “este seguir a Jesús nos hace conocer a Jesús. Seguir a Jesús con nuestras virtudes” y “también con nuestros pecados. Pero seguir siempre a Jesús”.» [Papa Francisco, Homilía en Santa Marta 20/2/2014. Fuente L’Osservatore Romano en lengua española 28/2/2014].

Pidamos al Señor la gracia de seguir siempre a Jesús, que el andar de discípulos nos vaya descubriendo su verdadero rostro y que al conocerlo íntimamente podamos mostrarlo a los hermanos.

Propósito: Que conscientes de nuestras faltas y pecados nos dejemos modelar por el Maestro para caminar como Acción Católica en la misión de invitar a todos a transitar el maravilloso camino de la fe.

Jueves 28

Evangelio del día: Mc. 9,41-50

«Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo. En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. Esa es muchas veces la santidad “de la puerta de al lado”, de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, “la clase media de la santidad”.» [Papa Francisco – Gaudete et exsultate, 7].

La caridad y el servicio, el cuidarnos de no ser ocasión de escándalo para los hermanos, vivir en el Espíritu que nos hace ser mejores y constructores de paz, todas actitudes que nos acercan al ideal de santidad y que debemos pedir en la oración y concretar con nuestro obrar.

Propósito: Que  nuestros encuentros y actividades nos ayuden a buscar la santidad en lo cotidiano, a fortalecer nuestro espíritu y a vivir la misión con alegría, audacia y humildad.

 

MARZO

Jueves 7

Evangelio del día: Lc. 9,22-25

«… Jesús se dirige a todos diciendo: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga” (v. 23). No se trata de una cruz ornamental, o ideológica, sino es la cruz de la vida, es la cruz del propio deber, la cruz del sacrificarse por los demás con amor – por los padres, por los hijos, por la familia, por los amigos, también por los enemigos –, la cruz de la disponibilidad a ser solidario con los pobres, a comprometerse por la justicia y la paz. En el asumir esta actitud, estas cruces, siempre se pierde algo. No debemos olvidar jamás que “el que pierda su vida – por Cristo – la salvará” (v. 24). Es perder, para ganar…» [Papa Francisco, Ángelus del 19 de junio de 2016].

Ayer comenzamos la Cuaresma, “tiempo fuerte” en la vida de la Iglesia y de cada uno en este camino de discípulos misioneros que intentamos transitar. El pensar la cruz nos inquieta, el cargar con nuestras cruces nos agobia, la renuncia nos asusta. Pidamos al  Señor poder vivir este tiempo para crecer en amor y servicio  con la serena esperanza de que todo es ganancia si seguimos a Jesús.

Propósito: Que nuestra oración, nuestro ayuno y nuestra caridad se muestren  en gestos concretos de cercanía y servicio a los que más los necesitan.

 

Jueves 14

Evangelio del día: Mt 7, 7-12

Habiéndose cumplido el 13 de marzo el 6° aniversario de la elección del Papa Francisco, renovemos nuestro compromiso de unidad con nuestro pastor.

Propósito: que en nuestros grupos la figura y el mensaje del Papa sean  conocidos y profundizados, para caminar unidos como Iglesia. Y no nos olvidemos nunca de rezar por él.

 

Jueves 21

Evangelio del día: Lc, 16, 19-31

«Tantas personas que viven su vida de manera difícil, de modo difícil; pero si yo tengo un corazón mundano, jamás comprenderé esto. Con el corazón mundano no se puede entender la necesidad y la necesidad de los demás. Con el corazón mundano se puede ir a la iglesia, se puede rezar, se pueden hacer tantas cosas. Pero Jesús, en la Última Cena, en la oración al Padre, ¿qué ha rezado? ‘Pero, por favor, Padre, custodia a estos discípulos, para que no caigan en el mundo, para que no caigan en la mundanidad’. Es un pecado sutil, es más que un pecado: es un estado pecador del alma.» [Homilía de S.S. Francisco, 5 de marzo de 2015, en Santa Marta. Radio Vaticano / Camino Católico].

Que el encuentro íntimo y profundo con el Señor nos libre de caer en la mundanidad y no ver en el hermano que sufre el rostro de Cristo.

Propósito: Que niños, jóvenes y adultos seamos capaces de involucrarnos con la realidad para que podamos transformarla desde el Amor y la Misericordia que Jesús nos enseña.

 

Jueves 28

Evangelio del día: Lc, 11, 14-23

Eligiendo estas dos Palabras dirigidas por Dios a su pueblo y poniéndolas juntas, Jesús enseñó una vez para siempre que el amor por Dios y el amor por el prójimo son inseparables, es más, se sustentan el uno al otro. Incluso si se colocan en secuencia, son las dos caras de una única moneda: vividos juntos son la verdadera fuerza del creyente, … (Papa Francisco Ángelus 4 de noviembre de 2018

Amor a Dios y al Prójimo, resumen de la ley y camino verdadero hacia la santidad, recemos para transitarlo con esperanza

Propósito: Que  experimentando en nuestros grupos y comunidades el Amor, podamos llevarlo a todos nuestros ambientes.

 

 

ABRIL

Jueves 4

Evangelio del día: Jn 5, 31-47

Creer no es añadir una opinión a otras. Y la convicción, la fe en que Dios existe, no es una información como otras. Muchas informaciones no nos importa si son verdaderas o falsas, pues no cambian nuestra vida. Pero, si Dios no existe, la vida es vacía, el futuro es vacío. En cambio, si Dios existe, todo cambia, la vida es luz, nuestro futuro es luz y tenemos una orientación para saber cómo vivir.

«Por eso, creer constituye la orientación fundamental de nuestra vida. Creer, decir: “Sí, creo que tú eres Dios, creo que en el Hijo encarnado estás presente entre nosotros”, orienta mi vida, me impulsa a adherirme a Dios, a unirme a Dios y a encontrar así el lugar donde vivir, y el modo como debo vivir. Y creer no es sólo una forma de pensamiento, una idea; como he dicho, es una acción, una forma de vivir. Creer quiere decir seguir la senda señalada por la palabra de Dios». [Benedicto XVI Homilía 15 de agosto de 2006].

¡Creemos Señor pero aumentanos la fe para poder vivir en plenitud tu evangelio! Que podamos ser para todos testimonio de tu amor y misericordia

Propósito: Que seamos una institución de puertas abiertas en especial para aquellos que buscan y esperan por una fe que aun no saben abrazar.

 

Jueves 11

Evangelio del día: Juan 8, 51-59

«Hoy la Iglesia nos habla de la alegría de la esperanza. En la primera oración de la Misa hemos pedido a Dios la gracia de custodiar la esperanza de la Iglesia, para que no ‘fracase’. Y Pablo, hablando de nuestro padre Abraham, nos dice: “Crean contra toda esperanza”. Cuando no hay esperanza humana, está aquella virtud que te lleva adelante, humilde, sencilla, pero que te da una alegría, a veces una gran alegría, a veces sólo la paz, pero la seguridad de que aquella esperanza no decepciona. La esperanza no decepciona». [Papa Francisco, Homilía en Santa Marta 17 de marzo de 2016].

Pidamos al Señor en oración confiada revestirnos con el manto de la esperanza que nos impulsa y sostiene para transitar el camino de discípulos misioneros, aunque a veces las dificultades parezcan superarnos.

Propósito: Que alentemos a nuestros miembros a vivir la Esperanza que no defrauda, esa que sólo se consigue en estrecha fidelidad a la Palabra de Dios

 

Jueves 18 

Evangelio del día: Juan 13,1-15

«Este jueves, Jesús estaba en la mesa con los discípulos, celebrando la fiesta de la Pascua. Y el pasaje del Evangelio que hemos escuchado contiene una frase que es precisamente el centro de lo que hizo Jesús por todos nosotros: «Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo» (Jn 13, 1). Jesús nos amó. Jesús nos ama. Sin límites, siempre, hasta el extremo. El amor de Jesús por nosotros no tiene límites: cada vez más, cada vez más. No se cansa de amar. A ninguno. Nos ama a todos nosotros, hasta el punto de dar la vida por nosotros. Sí, dar la vida por nosotros; sí, dar la vida por todos nosotros, dar la vida por cada uno de nosotros. Y cada uno puede decir: «Dio la vida por mí». Por cada uno. Ha dado la vida por ti, por ti, por ti, por mí, por él… por cada uno, con nombre y apellido. Su amor es así: personal. El amor de Jesús nunca defrauda, porque Él no se cansa de amar, como no se cansa de perdonar, no se cansa de abrazarnos. Esta es la primera cosa que quería deciros: Jesús nos amó, a cada uno de nosotros, hasta el extremo.

Y luego, hizo lo que los discípulos no comprendieron: lavar los pies. En ese tiempo era habitual, era una costumbre, porque cuando la gente llegaba a una casa tenía los pies sucios por el polvo del camino; no existían los adoquines en ese tiempo… Había polvo por el camino. Y en el ingreso de la casa se lavaban los pies. Pero esto no lo hacía el dueño de casa, lo hacían los esclavos. Era un trabajo de esclavos. Y Jesús lava como esclavo nuestros pies, los pies de los discípulos, y por eso dice: «Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora —dice a Pedro—, pero lo comprenderás más tarde» (Jn 13, 7). Es tan grande el amor de Jesús que se hizo esclavo para servirnos, para curarnos, para limpiarnos…» [Papa Francisco, Iglesia “Padre Nuestro” Nuevo Complejo Penitenciario de Rebibbia, Roma Jueves Santo 2 de abril de 2015].

AMOR Y SERVICIO en nuestra oración de hoy. Amor de Jesús por cada uno que nos estremece e invita a buscar el perdón de Dios cuando pecamos, a dejarnos lavar el corazón y recibir su abrazo amoroso. Servicio a todos y cada uno de los que nos rodean, haciéndonos “esclavos del Amor” para que todos puedan sentir el abrazo del Padre.

Propósito: Recemos por nuestros pastores y por todos aquellos que nos mostraron y muestran el Amor y el Servicio con sus gestos y enseñanzas.

 

Jueves 25

Evangelio del día: Lucas 24,35-48

El Papa Francisco concluyó su meditación invocando al Señor para que «haga con todos nosotros lo que hizo con los discípulos, que tenían miedo a la alegría: abrir nuestra mente». En efecto, se lee en el Evangelio: «Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras». Así pues, el Papa deseó «que el Señor abra nuestra mente y nos haga comprender que Él es una realidad viva, que tiene cuerpo, está con nosotros y nos acompaña, que ha vencido: pidamos al Señor la gracia de no tener miedo a la alegría». [Papa Francisco, MISAS MATUTINAS EN LA CAPILLA DE LA DOMUS SANCTAE MARTHAE “Ningún miedo a la alegría” Jueves 24 de abril de 2014. Fuente: L’Osservatore Romano, ed. sem. en lengua española, n. 19, viernes 9 de mayo de 2014].

Feliz Pascua de Resurrección!!!!

ALEGRÍA. Alegría que nos inunda y desborda, alegría que se hace gratitud por la salvación recibida y nos permite vivir y contagiar la novedad de la Buena Noticia.

Propósito: Que nuestros grupos y comunidades sean testimonio de la Alegría que surge de nuestros corazones transformados por el Resucitado.

 

 

MAYO

Jueves 2

Evangelio del día:  Jn 3, 31-36

Reflexión: Los cristianos somos llamados a reconocer a Jesús como el enviado del Padre, el Hijo quien ha venido a dar cuenta de Él, porque ha visto y oído…

Hace unos días hemos compartido la beatificación de los Mártires Riojanos, entre ellos a uno de nosotros, Wenceslao Pedernera, quien con su martirio ha dado testimonio de que su fe iba más allá de las palabras, de que su compromiso social era su compromiso con el Padre.

Estamos llamados, con este ejemplo y con tantos otros de los santos de la puerta de al lado que nos ha dejado la Acción Católica, a decir Señor te amamos y no podemos callar tu Voz, ni dejar de obrar ante la necesidad y la injusticia.

Propósito: Recemos unos por otros, vislumbremos adonde nos quiera usar de mediadores Jesús, seamos sus instrumentos; no perdamos el tiempo porque nunca encontraremos otro gozo más pleno que hacer la voluntad del Padre.

 

Jueves 9

Evangelio del día: Jn 6, 44-51

Reflexión: Yo soy el Pan vivo bajado del cielo.

La Palabra de Dios nos dice que todos seremos instruidos por Dios y que quien cree tiene Vida eterna. Jesús se nos entrega como alimento para que vivamos eternamente y que el pan que El nos da, es carne para la Vida del mundo.

La fe no es producto de una decisión. No elegimos creer en Cristo como obra de nuestra voluntad. La fe siempre es una respuesta a un llamado. Si vamos al Padre es porque él nos atrae amorosamente hacia sí mismo, porque nuestro corazón necesita de su abrazo y su amor, porque fuimos por él, y hacia él vamos. Como escribió San Agustín: “Nos has creado, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti”.

El Papa Francisco nos dice:

«Muchos cristianos del norte de África fueron asesinados porque celebraban la eucaristía. Han dejado el testimonio de que se puede renunciar a la vida terrena por la eucaristía, porque esta nos da la vida eterna, haciéndonos partícipes de la victoria de Cristo sobre la muerte. Un testimonio que nos interpela a todos y pide una respuesta sobre qué significa para cada uno de nosotros participar en el sacrificio de la misa y acercarnos a la mesa del Señor. ¿Estamos buscando esa fuente que “fluye agua viva” para la vida eterna, que hace de nuestra vida un sacrificio espiritual de alabanza y de agradecimiento y hace de nosotros un solo cuerpo con Cristo? Este es el sentido más profundo de la santa eucaristía, que significa “agradecimiento”: agradecimiento a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo que nos atrae y nos transforma en su comunión de amor. Jesús se da a nosotros en la Eucaristía, se ofrece a sí mismo como alimento espiritual que sostiene nuestra vida». [Catequesis del 26 de mayo de 2016].

Propósito: Rezar por todas las personas que recibirán a lo largo de este año a Jesús Eucaristía por primera vez. Por todos los militantes y dirigentes de la Institución, para que encuentren en la Palabra de Dios y en la Eucaristía, la unión necesaria que fecundice nuestra tarea de evangelización.

 

Jueves 16

Evangelio del día: Jn 13, 16-20.

Reflexión: Jesús nos recuerda que el amor que Dios nos tiene se debe transformar en obras, en servicio, para renovar su entrega. Nos pide poner en práctica su mandamiento de amarnos uno a otros como Él nos amó para ser levadura y renovar el mundo desde adentro.

En este Siglo XXI sigue habiendo muchos signos de muerte y el evangelio nos propone ser lámpara que alumbre al mundo a través del servicio, con humildad.

El Papa Francisco nos dice:

«El amor es el servicio concreto que damos los unos a los otros. El amor no es solo palabras, son obras y servicio; un servicio humilde, hecho en silencio y en lo escondido, como Jesús ha dicho ¨Que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha¨ (Mt 6, 3). Esto implica poner a disposición los dones que el Espíritu Santo nos ha donado para que toda la comunidad pueda crecer». [Catequesis, audiencia General 12/03/16].

Propósito: Recemos esta semana por todos los servicios y servidores de nuestra Institución para que, a pesar de las dificultades y el desánimo, sigan adelante con la alegría y la esperanza propia del que se sabe amado por El Señor.

 

Jueves 23

Evangelio del día: Juan 15, 9-11

Reflexión: Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor.

Dios ama a su Hijo con amor eterno, inquebrantable y poderoso, un amor que no comenzó con la encarnación de Cristo ni terminó con su crucifixión. Jesús estuvo presente con el Padre desde toda la eternidad y es el primer objeto de su amor. Por consiguiente, cuando Jesús nos dice que nos ama como su Padre lo ama a él, su amor es el mismo amor de Dios, no limitado por el espacio ni por el tiempo, un amor eterno.

Quien es amado, sabe corresponder amando sin límites, como un padre que no duda en entregar su vida por el hijo. Es en este caso que el Hijo, amando al Padre, da la vida por muchos otros, para que su relación filial como hijos, sea recuperada y vuelva de nuevo la alegría.
Por ello, nuestra correspondencia debe ser de donación semejante. La entrega de lo que somos, a aquellos que amamos y conocemos, a los que nos son cercanos, pero también a los que no tenemos ni cercanos en nuestro corazón ni nos son conocidos. Allí radica nuestra alegría: “amor es donación”.

El Papa Francisco nos dice:

«Jesús nos ha mostrado que el amor de Dios se realiza en el amor al prójimo. Ambos van juntos. Las páginas del Evangelio están llenas de este amor: adultos y niños, cultos e ignorantes, ricos y pobres, justos y pecadores han tenido acogida en el corazón de Cristo.

Por tanto, esta Palabra del Señor nos llama a amarnos unos a otros, incluso si no siempre nos entendemos, no siempre vamos de acuerdo… pero es precisamente allí donde se ve el amor cristiano

Gracias a la fuerza de esta Palabra de Cristo, cada uno de nosotros puede estar cerca del hermano y de la hermana que encuentra. Gestos de cercanía, de proximidad. En estos gestos se manifiesta el amor que Cristo nos ha enseñado. Gestos pequeños, de todos los días, gestos de cercanía a un anciano, a un niño, a un enfermo, a una persona sola y con dificultades, sin casa, sin trabajo, inmigrada, refugiada…

Que en esto nos ayude nuestra Madre Santísima, para que en la vida cotidiana de cada uno de nosotros el amor de Dios y el amor del próximo estén siempre unidos.» [Reflexión antes del rezo del Ángelus, 10 de mayo de 2015].

Propósito: “Amor es donación”. Practicar con generosidad el amor sincero y desinteresado hacia nuestros prójimos.

 

Jueves 30

Evangelio del día: Juan 16,16-20.

Reflexion: “La Fe es creer en Jesús”

La palabra es el alimento diario de nuestra fe.

Si queremos seguir a Jesús, lo primero es escuchar su llamada, tener el oído despierto.

La fe no consiste en creer algo sobre Jesús, sino en creerle a él, a su persona y entregarle nuestro corazón.

Los apóstoles no siempre comprendían lo que Jesús les explicaba, pero confiaban en él, en su persona y estaban a su lado. “No entendemos lo que dice”, se lee en el evangelio. Y es que para entender a Jesús primero hay que quererlo. Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a vivir de manera rutinaria y repetitiva. Nos falta la alegría de quienes viven alimentándose de su Palabra  y dando gracias cada día de haberle conocido. Jesús es nuestro Señor, nuestro Salvador, nuestro mejor Amigo que nunca falla. Él nos lleva de la mano hasta el Padre.

Jesús está con nosotros como el Padre ha estado siempre con él.

Pero cuando falta el seguimiento de Jesús, nuestra fe corre el riesgo de quedar reducida a una aceptación de creencias, de costumbres, de palabras que no entendemos.

Es fácil entonces instalarnos en algunas prácticas religiosas, sin dejarnos cuestionar por las llamadas que Jesús nos hace desde el evangelio. Sólo seremos sus discípulos si le damos el abrazo de la fe.

Propósito: Pidamos que el Señor nos ayude a reconocer su llamado y aumente nuestra fe.

 

JUNIO

Jueves 6

Evangelio del día: Juan 17, 20-26.

Reflexión: «También aquellos que profesaban a Cristo como su cabeza no son aplaudidos por Pablo, porque usaban el nombre de Cristo para separarse de los otros al interior de la comunidad cristiana. ¡Pero el nombre de Cristo crea comunión y unidad, no división! Él ha venido para hacer comunión entre nosotros, no para dividirnos. El Bautismo y la Cruz son elementos centrales del discipulado cristiano que tenemos en común. Las divisiones en cambio debilitan la credibilidad y la eficacia de nuestro compromiso de evangelización y arriesgan con vaciar la Cruz de su potencia». [Catequesis del Papa Francisco sobre la unidad de los cristianos, miércoles 21 enero 2014, audiencia general]

Comentario breve: A nosotros lo que más debe importarnos es llevar adelante la misión de la Iglesia: evangelizar. La misión es el tema que da unidad a toda la oración de despedida de Jesús, y tiene un objetivo: «que sean uno como nosotros… tú, Padre, en mí y yo en ti». «Para que el mundo crea» sigamos trabajando en la tarea inacabada de la unidad.

Propósito: Que seamos uno para que el mundo crea, que podamos en cada una de nuestras pequeñas comunidades seamos germen de unidad, llamados a servir desde el encuentro permanente con el Padre, que esa unidad nos llame a ser cada día mas hermanos.

 

Jueves 13

Evangelio del día: San Marcos 16, 15-20.

Petición: Ayúdame, Señor, a saber corresponder, con mi amor y servicio a los demás, el don de tu redención.

Reflexión: Nos encontramos en el Monte de los Olivos, en el mismo lugar donde cuarenta días antes, Jesús era entregado por uno de sus discípulos y donde todos los demás le abandonaron. Pero las cosas han cambiado y ya no son los mismos apóstoles de antes, la Resurrección los ha cambiado. Y Jesús se da cuenta de esto, por eso, les da una nueva misión: predicar el evangelio a todos los hombres, suscitar la fe, transmitir la salvación mediante el bautismo: he aquí la misión de los apóstoles después de la Resurrección. Y nosotros católicos somos hoy en día esos apóstoles resucitados.

Es verdad que en nuestras vidas hemos abandonado a Cristo muchas veces, pero eso a Jesús no le importa. Él nos llama a predicar el evangelio con un ardor de caridad que nos obligue a transmitir a los demás la verdad que hemos encontrado; nos dará la fuerza para ser tanto de palabra como de obra un ferviente testimonio del evangelio. Ahora bien, ¿qué nos diferencia a nosotros de los apóstoles? Tenemos la misma fe, la misma caridad, la misma doctrina, el mismo Dios… Pero nos falta su amor apasionado a Cristo.

Hoy es un día de conversión. No esperemos más, convirtámonos en esos apóstoles resucitados y pidamos esa fe y ese amor que nos convierta también a nosotros en luz y fuego en medio de la oscuridad del mundo.

Propósito: Proclamar el Evangelio con mi testimonio y ayudando a los demás, tomando el ejemplo de San Marcos que celebramos hoy.

 

Jueves 20

Evangelio del día: Mt 6, 7-15.

Reflexión: “Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre…”

«Llamar a Dios con el nombre de “Padre” no es para nada un hecho sobre entendido. Somos conducidos a usar los títulos más elevados, que nos parecen más respetuosos de su trascendencia. En cambio, invocarlo como “Padre” nos pone en una relación de confianza con Él, como un niño que se dirige a su papá, sabiendo que es amado y cuidado por él. Esta es la gran revolución que el cristianismo imprime en la psicología religiosa del hombre. El misterio de Dios, que siempre nos fascina y nos hace sentir pequeños, pero no nos da más miedo, no nos aplasta, no nos angustia.

Queridos hermanos y hermanas, no estamos jamás solos. Podemos estar lejos, hostiles, podemos también profesarnos “sin Dios”. Pero el Evangelio de Jesucristo nos revela que Dios no puede estar sin nosotros: Él no será jamás un Dios “sin el hombre”; es Él quien no puede estar sin nosotros, y esto es un gran misterio. Dios no puede ser Dios sin el hombre: ¡este es un gran misterio! Y esta certeza es la fuente de nuestra esperanza, que encontramos conservada en todas las invocaciones del Padre Nuestro. Cuando tenemos necesidad de ayuda, Jesús no nos dice de resignarnos y cerrarnos en nosotros mismos, sino de dirigirnos al Padre y pedirle a Él con confianza. Todas nuestras necesidades, desde las más evidentes y cotidianas, como el alimento, la salud, el trabajo, hasta aquellas de ser perdonados y sostenidos en la tentación, no son el espejo de nuestra soledad: existe en cambio un Padre que siempre nos mira con amor, y que seguramente no nos abandona.» [Papa Francisco, Catequesis sobre el Padrenuestro, 7 de junio de 2017].

Comentario breve: Lo que Jesús nos aconseja es que nuestra oración, nuestro diálogo con Dios sea una confesión de nuestra fe en él. Que utilicemos palabras sencillas, espontáneas y confiadas, porque “nuestro Padre sabe lo que nos hace falta antes de que lo pidamos”. Nuestra oración debe estar orientada a hacer su voluntad “aquí en la tierra, como en el cielo”. Y su voluntad es que a nadie falte su pan cotidiano, y que hombres y mujeres aprendamos a vivir en el perdón y en la reconciliación. El pan para todos y el perdón, son condición de autenticidad en la vida cristiana. Si creemos esto ya nos estaremos alejando de las tentaciones de convertir a Dios en nuestro esclavo para que satisfaga nuestras curiosidades y antojos y lo estaremos adorando en espíritu y verdad. No nos olvidemos de hacer algo concreto cada día a favor de alguien necesitado.

Propósito: Que no nos falte día sin llamar a nuestro Dios “Padre”, un Padre que nos recibe, que nos hace niños, que nos une, nos hermana. Que cada día esté lleno del amor del Padre, que nos une en una sola oración.

 

Jueves 27

Evangelio del día: Mt 7, 21-29

Comentario breve: El Señor nos enseña la profundidad de la fe. Una fe madura, no se queda sólo en expresiones de devoción ( rezar, hablar, cantar,) es preciso además vivir y practicar lo que creemos. La fe auténtica y madura se refleja en las obras concretas de amor, de caridad.

La vida cristiana se asienta sobre la fe esa fe devocional que se expresa en la caridad. Esa fe alimentada  con el Evangelio, que nos da el criterio para vivir en lo cotidiano, ante las propuestas y criterios del mundo

Propósito: No buscar éxito, prestigio ni observancias, sino la sabiduría de Jesús. Es la roca en la que podemos apoyarnos para tomar nuestras decisiones y compromisos.

 

JULIO

Jueves 4

Evangelio del día: Mt. 9, 1-8

Reflexión: «El Señor Jesús quiso que la Iglesia continúe su obra de salvación también hacia los propios miembros, en especial con el sacramento de la Reconciliación y la Unción de los enfermos, que se pueden unir con el nombre de “sacramentos de curación”… Cuando yo voy a confesarme es para sanarme, curar mi alma, sanar el corazón y algo que hice y no funciona bien. La imagen bíblica que mejor los expresa, en su vínculo profundo, es el episodio del perdón y de la curación del paralítico, donde el Señor Jesús se revela al mismo tiempo médico de las almas y los cuerpos.» [Papa Francisco, Audiencia 9 de febrero de 2014]

Propósito: ¿Cuándo fue la última vez que me confesé? Y si pasó mucho tiempo, no perderé un día más, en la confesión está la misericordia del Padre. Jesús está allí.

 

Jueves 11

Evangelio del día: Mt. 10. 7-15

Reflexión: «El Señor quiere una Iglesia pobre que evangelice a los pobres. Las alegrías más hermosas y espontáneas que he visto en el transcurso de mi vida son las de personas pobres, que tienen poco a que aferrarse. Como hemos visto, la Bienaventuranza de los pobres de espíritu orienta nuestra relación con Dios, con los bienes materiales y con los pobres. Ante el ejemplo y las palabras de Jesús, nos damos cuenta de cuánta necesidad tenemos de conversión, de hacer que la lógica del ser más prevalezca sobre la del tener más. Los santos son los que más nos pueden ayudar a entender el significado profundo de las Bienaventuranzas.» [Papa Francisco, Mensaje para la XXIX Jornada Mundial de la Juventud 2014].

Propósito: Dar testimonio de mi fe en una entrega alegre a los demás, siendo siempre un sembrador de paz.

 

Jueves 18

Evangelio del día: Mt. 11, 28-30

Reflexión: «…También para nosotros existen momentos de cansancio y de desilusión. Entonces recordemos  estas palabras del Señor, que nos dan mucha consolación y nos hacen entender si estamos poniendo nuestras fuerzas al servicio del bien. De hecho, a veces nuestro cansancio es causado por haber puesto la confianza en cosas que no son esenciales, porque nos hemos alejado de lo que vale realmente en la vida. El Señor nos enseña a no tener miedo de seguirlo, porque la esperanza que ponemos en Él no será defraudada. 

Tener fija la mirada en el Hijo de Dios nos hace entender cuanto camino todavía debemos recorrer; pero al mismo tiempo nos infunde la alegría de saber que estamos caminando con Él y no estamos jamás solos. ¡Entonces, ánimo! No nos dejémonos quitar la alegría de ser discípulos del Señor.» [Papa Francisco, Audiencia General del miércoles 14/09/2016]

Propósito: Hacer un examen de conciencia, preguntándonos si nuestra tarea misionera está realmente confiada en el Señor o nos hemos confiado solamente en nuestra capacidad, en nuestra formación, en nuestra autosuficiencia.  Y busquemos a Jesús en la oración, en los Sacramentos y el hermano necesitado.

 

Jueves 25

Evangelio del día: Mt 20, 20-28

Reflexión: «El mensaje del Señor es claro, evidencia el Papa: “mientras los grandes de la Tierra construyen ‘tronos’ para su propio poder, Dios elige un trono incómodo, la cruz, desde la cual reinar dando su vida”; porque “El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate de muchos». «El camino del servicio es el antídoto más eficaz contra el morbo de la búsqueda de los primeros lugares, es la medicina para los trepadores, esta búsqueda de los primeros puestos que contagia a muchos contextos humanos y no perdona ni siquiera a los cristianos, al pueblo de Dios, como tampoco a la jerarquía eclesiástica, recibamos el Evangelio como una llamada a la conversión, a dar testimonio con valentía y generosidad de una Iglesia que se inclina a los pies de los últimos, para servirles con amor y sencillez». [Papa Francisco, Ángelus 21-10-18: «Servir como Jesús, el camino que conduce al Cielo»].

Propósito: La entrega de Jesucristo no puede dejarnos indiferentes. Esforcémonos particularmente esta semana por no condenar ni traicionar a nuestros amigos y conocidos con palabras y obras, sino que sepamos buscar lo bueno en ellos. Que nos hagamos pequeños servidores para los demás y lleguemos a tu Reino por el servicio a los más necesitados.

 

AGOSTO

Jueves 1

Evangelio del día: Mt 13, 47-53

Reflexión:  «La parábola de la cizaña en medio del trigo y la de la red para pescar se refieren, sobre todo, a la presencia, ya operante, de la salvación de Dios. Pero, junto a los “hijos del reino”, se hallan también los “hijos del maligno”, los que realizan la iniquidad: sólo al final de la historia serán destruidas las potencias del mal, y quien hay cogido el reino estará para siempre con el Señor. Finalmente, las parábolas del tesoro escondido y de la perla preciosa, expresan el valor supremo y absoluto del reino de Dios: quien lo percibe, está dispuesto a afrontar cualquier sacrificio y renuncia para entrar en él.

De la enseñanza de Jesús nace una riqueza muy iluminadora. El reino de Dios, en su plena y total realización, es ciertamente futuro, “debe venir”; la oración del Padrenuestro enseña a pedir su venida: “Venga a nosotros tu reino”.

Pero al mismo tiempo, Jesús afirma que el reino de Dios “ya ha venido”, “está dentro de vosotros” mediante la predicación y las obras, de Jesús. Por otra parte, de todo el Nuevo Testamento se deduce que la Iglesia, fundada por Jesús, es el lugar donde la realeza de Dios se hace presente, en Cristo, como don de salvación en la fe, de vida nueva en el Espíritu, de comunión en la caridad». [San Juan Pablo II, Audiencia, 18 de marzo de 1987].

Propósito: Poder hacer una revisión de mi vida de gracia y tratar de mejorar en un punto concreto, que me ayude a ser mejor o de cambiar algún hábito que me está llevando a perderla constantemente.

 

Jueves 8

Evangelio del día: Mt 16, 13-23

Reflexión: «Para tener esta vida es necesario nutrirse del Evangelio y del amor de los hermanos. Frente a la invitación de Jesús a nutrirnos con su Cuerpo y su Sangre, podremos sentir la necesidad de discutir y de resistir, como hicieron los que escuchaban de los que habla el Evangelio de hoy. Esto sucede cuando nos cuesta mucho modelar nuestra existencia sobre la de Jesús, y actuar según sus criterios y no según los criterios del mundo.» [Papa Francisco, Ángelus , 19 de agosto de 2018].

Propósito: Que nuestra oración de cada día se oriente a buscar a Dios y reconocerlo en cada hermano, especialmente en el que sufre.

 

Jueves 15

Evangelio del día: Lc 1, 29-56

Reflexión: «En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”. [Papa emérito Benedicto XVI, Homilía 2010].

Propósito: Rezar la oración por la Asunción de la Virgen:

Alégrate y gózate Hija de Jerusalén
mira a tu Rey que viene a ti, humilde,
a darte tu parte en su victoria.
Eres la primera de los redimidos
porque fuiste la adelantada de la fe.
Hoy, tu Hijo, te viene a buscar, Virgen y Madre:
“Ven amada mía”,
te pondré sobre mi trono, prendado está el Rey de tu belleza.
Te quiero junto a mí para consumar mi obra salvadora,
ya tienes preparada tu “casa” donde voy a celebrar
las Bodas del Cordero:
• Templo del Espíritu Santo
• Arca de la nueva alianza
• Horno de barro, con pan a punto de mil sabores.
Mujer vestida de sol, tu das a luz al Salvador
que empuja hacia el nuevo nacimiento
Dichosa tú que has creído, porque lo que se te ha dicho
de parte del Señor, en ti ya se ha cumplido.
María Asunta, signo de esperanza y de consuelo,
de humanidad nueva y redimida, danos de tu Hijo
ser como tú llenas del Espíritu Santo,
para ser fieles a la Palabra que nos llama a ser,
también como tú, sacramentos del Reino.
Hoy, tu sí, María, tu fiat, se encuentra con el sí de Dios
a su criatura en la realización de su alianza,
en el abrazo de un solo sí.
Amén.

 

Jueves 22

Evangelio del día:

Reflexión:

Propósito:

 

Jueves 29

 

 

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