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Noviazgo. Un camino para discernir

Invito a las comunidades cristianas a reconocer que acompañar el camino de amor de los novios es un bien para ellas mismas. 207 Amoris Laetitia

Proponemos este espacio para quienes están transitando un camino juntos, madurando la posibilidad de formular un proyecto común, que en un día, haga posible ser uno, sin dejar de ser dos.

Podrán recorrerlo juntos, compartirse links para visualizar en los tiempos de cada uno y luego conversar que ha disparado en cada uno, compartirlo en una reunión con el grupo o en grupos pequeños de novios para ir intercambiando miradas y opiniones, desde el punto de partida que cada pareja se encuentre.

Será bueno, si hay en la comunidad una pareja de novios o esposos que pueda acompañar este camino propuesto para jóvenes que compartan el ideal de la fe y tengan por ello, corazón creyente.

Si, de esto se trata el objetivo de este espacio: Un camino de diálogo para novios con corazón creyente. Si estás de novio o si somos novios. A continuación descargar PDF

https://drive.google.com/file/d/1fbXlhYnhm9YIRMAmBIdy6KRE2irrNQfM/view


ENCUENTROS en línea

1. Estar y ser novios.

Comenzamos por aquí, para proponer escuchar al Papa Francisco y ofrecer las primeras pistas para el diálogo en parejas o en grupos de parejas.

Estar y ser novios es haber pasado ya la etapa de la atracción y el deslumbramiento inicial. No porque se haya acabado sino porque se ha transformado en un caminar juntos, en ir armando proyectos comunes donde se van articulando el camino de uno y de otro. Si aun no ha llegado ese momento, no importa el tiempo recorrido, tal vez, aun no se trate de un noviazgo, sino simplemente de una buena compañía.

Estar de novios y ser novios es haber sumado a la atracción, el deslumbramiento la capacidad de ir poniéndose en común. La capacidad de ir comprometiéndose en la medida en que ese proyecto sea el que los ayude a ambos ser plenos, es decir a la realización de cada uno .

Claro que esta propuesta es exigente y como dice el Papa Francisco ,revolucionaria, porque exige dejar atrás la cultura de lo provisorio y de lo relativo para tener la valentía de ser felices. ¿ Va hacia esta dirección la relación de ustedes? . Escuchemos su invitación:

Será bueno para los novios reconocer etapas las del amor: y preguntarse ¿ cuál estamos atravesando?

§Etapa 1: Atracción: Es una emoción, una fuerza interior que nos hace distinguir una persona sobre las demás. En esta etapa pensamos en nosotros mismos, lo que nos gusta y nos apetece. Deseo de querer entrar en el mundo de la otra persona porque me gusta.
§ Etapa 2: Deseo:. Se percibe a la otra persona como un bien en si misma que yo quiero en virtud de lo que siento y necesito (no sentirme solo, sentirme querido, comprendido, etc.). Aveces conlleva el peligro de que el otro puede ser usado como un simple objeto de placer, de satisfacción de una necesidad personal.
§ Etapa 3: Enamoramiento: Es un estado emocional surcado por la alegría y la euforia llevándonos a una total idealización del otro. Se suele tener una presencia continúa del amado en los pensamientos, conversaciones, etc.

§ Etapa 4: Proyecto: Es la maduración del afecto en la relación entre dos que van conociéndose y armando un proyecto común, sin dejar de ser dos. Hay valoración de virtudes y defectos. Se comparte la vida personal, se proyecta juntos el futuro. Si madura, llega el momento de tomar la decisión de compartir la vida como pareja y formar un hogar.
§ Etapa 5: Amor conyugal: En el matrimonio se ponen en juego la inteligencia (para elegir bien y ver si es posible la convivencia) y la voluntad (para vencer las dificultades y solucionar problemas). Se busca el bien del otro incondicionalmente. Este amor es una tarea para toda una vida, hay que defenderlo y conquistarlo cada día. Es una donación recíproca de las dos personas (don de si). Es caminar juntos

2. Seguimos en el tema de qué es noviazgo.

Si de verdad queremos ser revolucionarios e ir a contracorriente, tendremos que ver donde están puestas nuestras “luchas”. Muchas veces, en este tiempo, al hablar del tema de la pareja y el amor, las conversaciones pasan por temas controvertidos o a lo mejor por temas no esenciales, que sin dejar de ser importantes a veces tapan los otros temas importantes. El Papa aquí, nos propone otra definición del noviazgo para reflexionar juntos y a partir de la reflexión, proponernos algunas preguntas para buscar respuestas a nuestro camino común.

El noviazgo tiene que ver con la confianza, la familiaridad, la confiabilidad. Confianza con la vocación que Dios dona, porque el matrimonio es, antes que nada, el descubrimiento de una llamada de Dios…Es algo bello que hoy los jóvenes puedan elegir casarse sobre la base de un amor recíproco. Pero la libertad del vínculo requiere una armonía consciente de la decisión, no sólo un simple entendimiento de la atracción o del sentimiento, de un momento, de un tiempo breve… requiere un camino.

 MIÉRCOLES 27 DE MAYO DE 2015 -Papa Francisco

¿ Han pensado alguna vez en el noviazgo como don de Dios? ¿Lo han valorado como un llamado? Aunque aun vean lejos todavía la posibilidad del matrimonio ¿se animarían a pensarlo de este modo?

3. Ir conociéndonos y aprendiéndonos a valorar porque el amor es cosa seria.

La alianza de amor entre el hombre y la mujer, alianza para la vida, no se improvisa, no se hace de un día al otro. No existe el matrimonio ‘express’ es necesario trabajar sobre el amor, es necesario caminar. La alianza del amor del hombre y de la mujer se aprende y se refina. Me permito decir que es una alianza artesanal. Hacer de dos vidas una vida sola, es también casi un milagro, un milagro de la libertad y del corazón, confiado a la fe

Ídem anterior

Alianza artesanal dice Francisco. ¿ conocen a algún artesano? ( en youtube podrán ver algún video acerca del oficio del artesano) es disparadora la pregunta pues la artesanía es todo lo contrario a la producción en masa a la que tan acostumbrados estamos la mayoría. El artesano de verdad, le pone tiempo a su obra, tiene en mente un ideal pero va hacia él respetando la pieza que sale de sus manos, no hay una igual a otra, ” no se conforma con fotocopias” diría el Beato Acutis. Un noviazgo creyente tiene mucho de esto, de la artesanía de irse conociendo con alegría, respeto y sinceridad de corazón para modelar el proyecto que, como pareja cristiana, querrán vivir en el matrimonio.

Un camino para este trabajo artesal podrá ser:

  • Descubrir la personalidad del otro.
  • Acrecentar la confianza.
  • Participar en el mundo del otro respetando su autonomía.
  • Fidelidad respetuosa en el camino del vinculo.
  • Exclusividad progresiva.
  • Aceptación de las cualidades y defectos del otro.
  • Respeto y afecto sincero.
  • Puesta en común de intereses.
  • Espacios propios de crecimiento.
  • Nunca la violencia como forma relacional.

Miremos y escuchemos al Papa:

Para compartir miradas ¿ A qué frases les dan un “me gusta” como signo de un amor sano?

Eres un regalo para mí.
• Sacas de mí lo mejor.
• La relación contigo me ayuda a crecer, a ser mejor.
• Ya conozco cosas de ti que no me gustan, pero las acepto.
• Vamos poco a poco en la relación.. Sabemos esperar.
• Te valoro.
• Te respeto.
• Cuando estamos juntos hablamos de nuestras cosas y cada día nos conocemos más.
• Desde que estoy contigo ha mejorado la relación con mis padres y amigos.
• Te quiero tanto y estoy tan enamorado que no pienso más que en ti. Eres mi obsesión.
• Cuando estamos juntos solo me fijo en tu físico.
• Te quiero solo para mí.
• Eres mi capricho.
• Intento cambiar todo lo que no me gusta de ti.
• Te quiero tanto, que lo quiero todo ya.
• Siento que no soy yo mismo. Siempre intento agradarte.
• Siempre salgo contigo y estoy dejando a un lado a mis amigos

4 ¿ Que significan para ustedes estas afirmaciones ?

Proponemos leer tranquilos, estas afirmaciones, mate o zoom de por medio, y dialogar sobre cada una de ellas, como si fuera un “test”después de escuchar alguna buena canción que a ambos les guste o que elijan en el grupo de amigos con quien comparten el encuentro.

1.   Es tiempo de conocerse y hay que hablar de qué proyectos vitales tiene cada uno, en que crees y en que no crees, qué familia quiere tener cada uno… 2.   Es tiempo de aprender a quererse, reconociendo lo bueno y lo malo que todos tenemos. 3.  nunca sigan una relación por rutina, el el noviazgo no es para hacerse compañía. 4.   Vive como lo que eres, ¡un novio o una novia!, cuando el noviazgo se convierte en un “matrimonio a prueba” los resultados suelen ser malos. 5. No dejes a tus amigos.¡no te encierres!    7.   Piensa en el futuro: el noviazgo aun siendo una etapa para vivir en plenitud, es un camino hacia el matrimonio, si nos olvidamos de eso, es como si en un viaje sin destino. 8. No es necesario que coincidan 100 x100 en todo, pero hay un acuerdo de ideas esenciales en las que es necesario coincidir.

Si se animan…compartan y valoren:

Proyectos vitales e cada uno
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Cualidades y defectos
Aspectos Positivos y Negativos de las TIC - La tecnología en el ámbito  educativo
Tiempos que comparten
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Algunas ideas para compartir y valorarse

5. Saber dialogar

Si van realizando este camino junto o en grupos, habrán comprobado que se trata de una invitación al diálogo, porque dialogar es clave en la vida relacional, y más que más, en un noviazgo que quiere avanzar hacia el matrimonio.

Dialogar implica la capacidad de superar el “monologo colectivo” de la infancia para poder desarrollar la capacidad de escuchar y hablar, disentir y acordar con otro.

Un buen diálogo exige :

  • Estar dispuestos.
  • Buscar un momento y lugar adecuado.
  • Saber decir las cosas sin herir y sin levantar el tono.
  • Saber escuchar al otro.
  • Autenticidad.
  • No usar amenazas ni golpes bajos
  • Ponerse en el lugar del otro.
  • Apertura a encontrar al otro.
  • No ser terco ni cerrado.
  • Emplear medios afectivos junto a la racionalidad
  • No involucrar a terceros.
  • Evitar utilizar las palabras: siempre, nunca, jamás; cuando se este dialogando.
  • No ceder a las ofensas.
  • Lograr acuerdos válidos para ambos y ponerlo en práctica.
  • Apertura y disposición para cambiar desde lo personal

Para que cada uno por separado se responda:

Habilidades sociales frente a los conflictos - La Mente es Maravillosa

¿Construías tu respuesta a la vez que el otro está hablando?
 ¿Supones lo que va a decir antes de que lo diga?
 ¿Lo interrumpís para dejar claro tu punto de vista o para terminar las frases de la otra persona?
 ¿Divago en los temas pendientes o miras tu celu mientras el otro u otra habla?
 ¿Reaccionas con impulsivamente ante ciertas expresiones?} ¿Con qué postura corporal escuchas? ¿Qué debo modificar?

6. El amor

“Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.” 1 Jn 4,16

Hablar del amor es cosa seria, por eso, comenzamos con la Palabra de Jesús que, para quienes somos creyentes, articula nuestro camino dándole sentido.

Podríamos entonces como pareja, dialogar acerca de las características que para nosotros tiene el amor de Dios por cada uno y luego, seguir esta lectura disparadora.

San Juan Pablo II nos decía en la Familiaris Consortio, una exhortación sobre la familia lo siguiente “Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza llamándolo a la existencia por amor, lo ha llamado al mismo tiempo al amor.Dios es amor y vive en sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Creándola a su imagen y conservándola continuamente en el ser, Dios inscribe en la humanidad del hombre y de la mujer la vocación y consiguientemente la capacidad y la responsabilidad del amor y de la comunión. El amor es por tanto la vocación fundamental e innata de todo ser humano”

¡ El amor es nuestra vocación fundamental! Todos queremos y necesitamos amar y ser amados. El amor inscripto en nuestros corazones se madura.

El amor tiene sus etapas: nace, crece, se transforma, adquiere madurez, compromiso. El amor es personal. Yo entro en juego, el otro, también, la PERSONA responde. El amor requiere tiempo. En una primera relación no se ha completado el amor. Es una pena que queme las etapas. ¡No estoy llamado a eso! Estoy llamado a un amor verdadero. No es tan complicado saber si lo que vivo es AMOR con mayúsculas. Tengo que estar muy atento a mis afectos, mis deseos y conducirlos con mi voluntad, mi razón y libertad. Un amor verdadero me hace crecer, me abre a los demás, saca lo mejor de mí, me acompaña, me valora y respeta, me da estabilidad y autoestima, me da fortaleza y me enseña, me ayuda a conocerme mejor, a reconocerme necesitado, a perdonar, a sacrificarme, me conduce, me descubre, me hace feliz, me llena…

educazioneaffettiva.

Dialoguemos sobre situaciones en hayamos podido experimentar el límite y la fragilidad del amor, no sólo de uno mismo, sino también en el amor de los demás. Preguntémonos:¿ estamos dispuestos a amar y ser amados? ¿ Hemos experimentado el amor? ¿Recibimos lo que damos?¿Recibimos lo que esperamos? ¿Sabemos amar como el otro lo necesita? ¿Sé amarme a mí mismo?

Puede ser que, por distintas situaciones, nuestra capacidad de amar este dañada, pero si algo tiene el amor es la capacidad de sanarse y reconfigurarse, por nuestra capacidad resiliente que es la capacidad de sobreponerse a momentos críticos , duros en nuestras vidas y adaptarse luego de experimentar alguna situación inesperada o límite que nos posibilitará abrirnos renovadamente, a esa vocación fundamental grabada en nuestro corazón por el mismo Dios.

El Papa Francisco nos habla en Amoris Laetitia sobre esa capacidad de Amar. Traten de leer juntos el Capitulo 4

https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html#Nuestro_amor_cotidiano_

Ahora bien, tratemos de aplicarlo a nuestra vida de pareja: paciencia, servicio, no a la envidia y al alarde, amabilidad, sin violencia interior ni exterior, perdón, alegría confianza, constancia. Cada una de ellas tiene su opuesto.¿Se animan a poner en la balanza de qué lado está cada una de ellas en su pareja? Para finalizar se animan a dibujar una tarjeta como la que aquí ilustra descantado las palabras que más deban trabajar entre ustedes?

7. El desamor de la violencia

Antes de avanzar, hay un punto que es necesario abordar. El amor también tiene un opuesto y un límite: no hay amor con violencia. Si en el noviazgo hay rasgos de ella, es necesario prestar atención y buscar ayuda inmediata. Cuando se ejerce la violencia verbal, física o psicológica hay un problema que atender, en uno o en ambos. Es mucho más que un alerta, y allí, reside el futuro de la pareja.

Hay varios tipos de violencia que imposibilitan el amor verdadero:

Violencia Física
Es la más conocida. Todos nos damos cuenta que una trompada es violencia, pero violencia física incluye algo más que golpes, arañazos, tirones de pelo, y pellizcos. Es la que actúa contra el cuerpo de la víctima causándole dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato o agresión que afecte su integridad física, como por ejemplo no permitirle dormir, no permitirle comer, exponerla al frío, obligarla a consumir alcohol, drogas etc. En algunos casos la violencia se manifiesta sólo como amenaza, tirando cosas cerca de alguien con intención de asustar, mostrando cuchillos, armas de fuego o amagando a empujar por la escalera, el balcón, etc. Estas amenazas no son chistes graciosos, son señales de peligro.
Violencia Psicológica o emocional
Es toda conducta que causa daño emocional y disminución de la autoestima, busca degradar el valor de la persona ante ella misma y ante los demás, controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones. Este tipo de violencia le impide a la víctima desarrollar plenamente su personalidad, su capacidad de trabajo y estudio. Algunos ejemplos son: gritos, insultos, silencios, humillaciones, descalificaciones, indiferencia, comparaciones, control de redes sociales, control de información del celular.
Violencia Sexual
Es cualquier acción intencional que condicionen a una persona sobre su derecho a decidir voluntariamente acerca de cuándo y cómo tener relaciones sexuales, como planificar su vida sexual, este tipo de violencia incluye cualquier práctica o acto sexual que no sea plenamente consentido por los dos integrantes de la pareja.
Violencia Económica
Este tipo de violencia es la que produce un daño a los bienes y los recursos económicos de la mujer. Los modos de ejercerla pueden ser prohibirle trabajar, hacerla perder el trabajo, apoderarse de sus cosas, vender o regalar sus objetos de valor económico, romper o malgastar sus bienes, hacer deudas en su nombre, etc.
Femicidio: Violencia extrema
Es el asesinato de una mujer, por su condición de mujer. Suele ser la violencia más extrema en la que puede desencadenar un noviazgo violento, cuando un varón mata a una mujer a la que considera de su propiedad. Se habla de “femicidio vinculado”, cuando el femicida mata, además de la mujer, a otras personas.

Si alguna de estas situaciones, sin llegar a los extremos, aparece en el camino de la pareja o alguno de ustedes se siente incomodo en la relación por algunas manifestaciones, no duden en buscar ayuda si le es difícil conversarlo.

Si en la vida relacional, estas situaciones nos preocupan por el registro social que tenemos de ellas, será bueno abordar juntos y en grupo, las causas que las originan y cómo podemos contribuir entre pares a una cultura del respeto y de la reciprocidad entre varones y mujeres.

8. Noviazgo y sexualidad

 Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer. Genesis 27

La sexualidad es parte esencial de nuestra persona humana. Somos creados varón y mujer . No cabe duda alguna del papel central que ella juega en nuestra propia configuración desde pequeños y como va madurando a través del tiempo. Cada uno de nosotros, se relaciona con el otro o la otra con todo lo que es. Su cuerpo, su alma, su espíritu que se manifiesta en afectos, sentimientos y emociones, bajo el comando de su inteligencia y su voluntad.

En el noviazgo la sexualidad también madura, porque se abre como parte del amor reciproco de una relación humana con características definidas por el proyecto y por el ideal: llegar a ser una sola carne un solo espíritu sin dejar de ser dos personas.

Por eso, el sentimiento hacia el otro u otra, se particulariza y se distingue del sentimiento, filial, fraterno, de amistad o de compañerismo. Es un amor distinto, integral e integrador que dará paso a la decisión de vivirse para siempre en el matrimonio, donde cada uno se entregará al otro con todo lo que es , con todo lo que siente, con todo lo que tiene y espera.

Podemos compartir en pareja o por grupos qué es la sexualidad para nosotros y qué imagen de sexualidad vemos en nuestro entorno.

El Papa Francisco en Cristo Vive, señala las inquietudes que los jóvenes presentan en torno a la sexualidad.. ” Los jóvenes reconocen que el cuerpo y la sexualidad tienen una importancia esencial para su vida y en el camino de crecimiento de su identidad. Sin embargo, en un mundo que enfatiza excesivamente la sexualidad, es difícil mantener una buena relación con el propio cuerpo y vivir serenamente las relaciones afectivas. Por esta y por otras razones, la moral sexual suele ser muchas veces «causa de incomprensión y de alejamiento de la Iglesia, ya que se percibe como un espacio de juicio y de condena». Al mismo tiempo, los jóvenes expresan «un explícito deseo de confrontarse sobre las cuestiones relativas a la diferencia entre identidad masculina y femenina, a la reciprocidad entre hombres y mujeres, y a la homosexualidad» CV 87

Y más adelante continua diciendo que, en este contexto, recuerdo que Dios nos creó sexuados. Él mismo «creó la sexualidad, que es un regalo maravilloso para sus creaturas» Dentro de la vocación al matrimonio hay que reconocer y agradecer que «la sexualidad, el sexo, son un don de Dios. Nada de tabúes. Son un don de Dios, un don que el Señor nos da. Tienen dos propósitos: amarse y generar vida. Es una pasión, es el amor apasionado. El verdadero amor es apasionado. El amor entre un hombre y una mujer, cuando es apasionado, te lleva a dar la vida para siempre. Siempre. Y a darla con cuerpo y alma”261

De allí que, decíamos al principio, que este amor, que llevará a la expresión total del uno hacia el otros, madura junto a la afectividad y a la toma de decisiones permanentes.

Es necesario prepararse para el matrimonio, y esto requiere educarse a sí mismo, desarrollar las mejores virtudes, sobre todo el amor, la paciencia, la capacidad de diálogo y de servicio. También implica educar la propia sexualidad, para que sea cada vez menos un instrumento para usar a los demás y cada vez más una capacidad de entregarse plenamente a una persona, de manera exclusiva y generosa.

265. Cristo Vive

Es en este contexto, que la Iglesia, como “mamá y maestra”, nos propone que las relaciones sexuales han de vivirse en el matrimonio, donde la pareja ha asumido la decisión de vivir el proyecto común para toda la vida con coraje y entrega total, reciproca, fiel y exclusiva. Esa decisión expresa que estamos dispuestos a dar todo lo que somos y a poner en común todo lo que tenemos, en el marco del compromiso que asumimos en el matrimonio.

Escuchemos la lectura del punto 131 y 132 de Cristo Vive., donde el Papa Francisco nos da algunas pistas para nuestra reflexión personal acerca de la “provisionalidad” del amor que se da en las convivencias sean a prueba o no.

Para el noviazgo creyente, de fe, valorar esta dimensión de su sexualidad integrada al amor y conversar sobre ella, dialogar con claridad acerca de las opciones de vida que implican las decisiones que tomamos, favorece el conocimiento en pareja, que ayuda a vivir el camino que se propongan transitar juntos y no dejarlo librado a la ocasión o a las fuerzas del momento.

9. Nuestras inquietudes, nuestra espiritualidad

Todos aspiramos a la felicidad. Todos buscamos en nuestro camino invitamos a reflexionar:

– ¿Qué significa para nosotros ser felices?

Si en el concepto de felicidad, está nuestro camino juntos y sentimos que avanzaremos hacia el matrimonio, como novios creyentes es importante reflexionarlo como sacramento.

Porque no se trata para nosotros de papeles o trámites, sino de un momento donde Dios se hace presente en la vida a través de un signo visible y sensible de la gracia de Dios, de su presencia para sellar y bendecir el amor que nos tenemos.

CASARSE ES LA CELEBRACION DEL AMOR, DON DIOS VIENE A HACER MORADA EN NUESTRO PROYECTO COMUN

Allí, nuestro matrimonio queda asumido por Jesús para acompañaremos en el camino hacia nuestra felicidad. Son sus mismos sentimientos de amor, de fidelidad y de servicio que nos comunica para que podamos ir llevando nuestro camino en común.

Así, el matrimonio es un camino común para ser felices en comunión con DIOS. Esta felicidad no es mágica ni está libre de dificultades propias de la vida, pero si está “anclado” a Dios, hace que los embates de las olas en la tormenta o en la calma de un día ideas en la arena tengan otro horizonte.

Para conversar:

¿creemos de veras que “el otro me hará feliz”?

  • ¿estamos dispuestos para contribuir a esa felicidad el `hacer todo” nuestra parte´?
  • ¿Somos conscientes de la `limitación humana´ siempre opera en nuestra relación cotidiana?
  • ¿En qué nos apoyaremos cuando, aunque el otro nos quiera como nada en el mundo, aparezcan enfermedades, dificultades de índole psicológica, física, sexual, circunstancial (el entorno económico laboral, social y familiar) que harán ir cambiando al otro y que pondrán a prueba nuestro amor?
  • ¿Qué nos inquieta?

Si el camino de ustedes avanza por aquí, aunque sea paso lento porque aun hay etapas y proyectos que han de irse concretando (estudio, trabajo, etc.)  Si caminan con la idea de un matrimonio cristiano también, será necesario hacerse estas preguntas

  • ¿Queremos a Dios en nuestras vidas? – ¿Qué es la fe para nosotros? ¿Cómo lo vivimos en pareja? ¿Cómo influye la fe en nuestra relación? ¿La fe es una fuente de amor para nosotros? ¿Fe y amor van unidas? –

Si han decidido, que sí quieren para ustedes un matrimonio creyente, bendecido por Dios, será bueno que, en este recorrido como novios, sin dejar de cultivar la espiritualidad personal y la actividad misionera propia, encuentre espacios para crecer juntos:

  • En la oración de a dos.
  • En la participación de la celebración de la misa dominical como pareja participando.
  • En la caridad expresada como decisión conjunta en alguna actividad del grupo o de la comunidad.

Para cerrar, leamos y compartamos la Palabra de Jesús.

“Amaros los unos a los otros como yo os he amado” (Jn 13, 34).

10 ¿Cuándo casarse?

Hoy, las decisiones parecen atrasarse y hasta cambiar de orden. En general en muchos contextos la convivencia precede al matrimonio, en otros no parece ser una opción y en otros se posterga entre la convivencia parcial y la comodidad de una cierta independencia.  Como nos decía el Papa en uno de los videos compartidos la “cultura de lo provisorio” ha ganado su lugar.

Si lo nuestro es un noviazgo creyente y va en el camino de hacer a Dios aun más, parte de sus vidas, a través del signo que Jesús no dejó en el sacramento matrimonial, también llegará el momento para hacerse esta pregunta.

Para rezar discerniendo que les dice Jesús a ustedes en esta Palabra: “. Pero, al principio de la creación, Dios los hizo hombre y mujer; 7.y por eso dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse con su esposa, 8.y serán los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino uno solo.” Mc 6,10-19

La clave del matrimonio es el amor. Ese amor que siento por el otro tiene su origen en Dios. Dios, que es amor, crea al hombre por amor. Cada uno de nosotros somos amados por Dios. Dios nos crea como seres libres, inteligentes y pone en nuestro corazón la necesidad de responder a ese amor por el que hemos sido creados. La primera pregunta a responderse es ¿se aman?

Cuando hay este amor integro y reciproco, nace en el corazón la necesidad de formar un nuevo hogar. No se trata de compartir un espacio solamente como si se tratara de dos amigos que alquilan juntos una vivienda. Ni se trata de dejar atrás la realidad familiar propia o responder a los mandatos de la sociedad actual. Se trata de manifestar el compromiso que el corazón ha asumido por convicción.

 Pero ojo, el AMOR creyente tiene algunas características propias, para ser AMOR SACRAMENTADO. No es cualquier amor. Es un amor que se promete ser:

El amor del creyente, es liberador y libre en la decisión de amar a la otra persona, pero no es un amor abierto, ni el famoso” poliamor” que vende la cultura actual. Es amor fiel y exclusivo hacia quien se promete amar. Es reciproco porque es comunional y fecundo porque está proyectado a ser familia y hacia la caridad.

Por eso, al casarse la Iglesia preguntas ¿quieres casarte? Y no otra cosa, porque ante una decisión que atravesará la vida de cada uno, es fundamental tomar la decisión y manifestar la decisión voluntaria de asumir un proyecto de vida en común y cristiano.

La ceremonia del matrimonio para el creyente es mucho más que un hecho social, es la celebración ante la comunidad de la decesión personal de cada uno, a caminar viviendo ese amor con la bendición de Dios, nuestro Padre.

Para conversar: – ¿En qué medida somos conscientes de que el amor matrimonial es un don de Dios? – “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” Mt 19,6

¿La ceremonia garantiza la indisolubilidad? Sería infantil créelo. La celebración da fuerza para vivir ese amor que se enfrentara a un camino que ambos deberán construir. Todos los días con encuentros y desencuentros, pero con la disposición del corazón a vivir acorde a la decisión que tomaron, tratando de superar la adversidad cuando aparezca con sana predisposición. Porque si fracasa, la herida será grande para los dos.

 Para recibir el sacramento del matrimonio, les harán estas preguntas

  • ¿Son libres y vienen aquí voluntariamente?
  • ¿Están decididos a amarse y respetarse toda la vida?
  • ¿Están dispuestos a ser familia en los hijos que vendrán y educarlos en la fe?

En la medida que un noviazgo creyente, pueda ir dando estas respuestas se irá acercando al momento de su opción. Opción que ha de empezar en el proyecto de vida y no tanto en a posibilidad de una fiesta o no.

Algunas preguntas para hacerse individualmente y luego compartir

1. ¿Compartimos nuestros sentimientos de forma habitual?

2. ¿Soy sincero con el otro? ¿Creo que el otro es sincero conmigo?

3. ¿Qué hábitos o costumbres del otro me molestan?

4. ¿Hay faltas de respeto entre nosotros? ¿Son frecuentes?

5. ¿En alguna ocasión me da miedo el comportamiento del otro?

6. ¿Espero que el otro cambie después de casarnos las conductas y costumbres que ahora me molestan?

7. ¿Me molesta alguno de las aficiones del otro?

8. ¿Estamos de acuerdo en tener cada uno actividades y tiempo independiente del otro?

9. ¿Hay algún tema tabú entre nosotros?

10. ¿Tengo alguna adicción (alcohol, drogas, pornografía, ludopatía…)? ¿Tiene mi pareja alguna adicción?

¿Esto crea problemas entre nosotros?

11. ¿Me siento triste con frecuencia? ¿Creo que eso le pasa a mi pareja?

12. ¿Siento que nos apoyamos el uno al otro en los momentos de dificultad o ante un problema emocional?

13. ¿Somos muy diferentes en cuanto a nuestro origen social, cultural, nivel intelectual, económico? ¿Esto

supone un problema en nuestra relación?

14. ¿Valoro mucho el mantener la paz entre nosotros? ¿Esto hace que en ocasiones oculte mis opiniones?

15. ¿Acepto plenamente a la familia del otro?

16. ¿Estamos de acuerdo en que nuestro matrimonio estará por encima de las responsabilidades con nuestras

familias de origen?

17. ¿Me siento molesto con la actitud que tiene el otro con mi familia?

18. ¿Mi familia acepta al otro como mi futuro cónyuge?

19. ¿Me siento aceptado por la familia del otro?

20. ¿Me siento presionado por nuestro entorno para que nos casemos?

21. ¿Estamos de acuerdo en el tiempo que el otro está con sus amigos o eso supone un problema entre nosotros?

22. ¿Nos sentimos a gusto con los amigos del otro?

23. ¿Hemos hablado sobre qué importancia tiene el dinero para nosotros y cómo lo vamos a gestionar en

nuestra futura familia? ¿Estamos de acuerdo?

24. ¿Me preocupa el uso que hace el otro del dinero? ¿Es un caprichoso? ¿Es un manirroto? ¿Es un rácano?

25. ¿Estamos dispuestos, una vez casados, a compartir nuestros ahorros y nuestros sueldos con el otro?

26. ¿Sé la importancia que tiene la fe en la vida del otro? ¿Somos muy diferentes en este aspecto? ¿Me siento respetado?

27. ¿Me preocupa no poder continuar con mis prácticas religiosas después de la boda, para evitar conflictos

8. ¿Estamos de acuerdo en cómo vamos a vivir la fe? ¿Nos vamos a involucrar en la vida de la Iglesia, de la

comunidad?

29. ¿Hemos hablado de si queremos tener hijos y de cuantos nos gustaría tener? ¿Estamos de acuerdo?

30. ¿Hemos hablado de cómo vamos a ejercer la paternidad responsable?

31. Si es necesario espaciar el nacimiento de un hijo, ¿estamos de acuerdo en qué método vamos a utilizar?

32. ¿Hemos hablado de que pasaría si no podemos tener hijos?

33. ¿Estamos de acuerdo en cómo queremos educar a nuestros hijos?

34. ¿Estamos de acuerdo en educar en la fe a nuestros hijos?

35. ¿Somos conscientes de que a lo largo de los años habrá cambios en nuestra relación?

36. ¿Estoy seguro de que no hay ninguna objeción, mía o de otros, a nuestro matrimonio?

37. ¿Tengo miedo a que el otro me pueda hacer daño física o emocionalmente?

38. ¿Creo que en nuestra vida sexual se va a manifestar el amor que Dios nos tiene?

39. ¿Hemos hablado de sexualidad? ¿Conozco las preocupaciones e inquietudes del otro? ¿Él conoce las mías?

40. ¿Me preocupa que experiencias sexuales previas puedan afectar negativamente a nuestro matrimonio?

41.? ¿Tengo miedo a ciertas expectativas que pueda tener mi pareja?

42. ¿Estamos de acuerdo en cómo vamos a organizar nuestro hogar, en cómo vamos a repartir y compartirlas tareas domésticas?

43. ¿Estoy de acuerdo con la carrera profesional y las expectativas laborales del otro?