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Itinerario Jóvenes Adviento, Navidad, Tiempo ordinario verano.

A lo largo de este tiempo, proponemos para nuestros y nuestras prejuveniles, juveniles y mayores, estas citas para inspirar el camino del encuentro y la misión a lo largo de este tiempo. Desde nuestro método sencillo, que es el método de la Iglesia que, mirando la realidad a la luz del Evangelio, nos invita a descubrir qué nos pide Jesús para este tiempo.

VERJUZGAR ACTUAR
Mirar la realidad Discernirla Misionar
En cada encuentro y acción interpelarnos personalmente y como grupo, comunidad de discípulos misioneros a partir de ellas para encarnar un estilo de vida cristiano en nuestras vidas,

1″ Semana. Tiempo de esperanza y acogida, aun en medio de las dificultades

Adviento “es el tiempo que se nos da para acoger al Señor que viene a nuestro encuentro”. “Incluso en los días más ajetreados, no descuidemos la oración. La oración del corazón puede ayudarnos, repitiendo a menudo breves invocaciones. En Adviento, acostumbrémonos a decir, por ejemplo: “Ven, Señor Jesús”.

Papa Francisco 14.12.2020 y 27.11.21

Anuncio: Adviento es un tiempo de apertura, de esperara en que debemos de tener nuestras vidas abiertas para lo que Dios nos proponga vivir y preparar nuestros corazones para estar cerca de los y las jóvenes de nuestros barrios, estudios y familias para testimoniar el amor de Dios, que los ama tal cual son. Es un tiempo para acercarnos también a los más necesitados. como visita al pesebre viviente de Jesús.

Dinámica: Proponemos que en el encuentro con cada sección trabajemos estas cuatro palabras con los chicos y chicas, invitando a descubrir en qué-´personalmente y comunitariamente- Jesús nos invita a: despertar, ponernos en camino, buscar y acoger, en este Adviento. Poniendo la mirada en la realidad de nuestras familias, de nuestros amigos, de nuestros barrios y expresándolos en sencillos y concretos compromisos de misión.

IV Domingo de Adviento | Parroquia de la Anunciación

Ven, Señor

¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? ¡Ahora!

Ven pronto, ven, que el mundo gira a ciegas

ignorando el amor que lo sustenta.

Ven pronto, ven, Señor, que hoy entre hermanos

se tienden trampas y se esconden lazos.

Ven, que la libertad está entre rejas

del miedo que unos a otros se profesan.

Ven, ven, no dejes ahora de escucharnos

cuando tanto camino está cerrado

¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? ¡Ahora!

¿No has de ser la alegría de los pobres,

de los que en ti su confianza ponen?

¿No has de ser para el triste y afligido

consuelo en su pesar, luz en su grito?

¿Quién pondrá paz en nuestros corazones

si tu ternura y compasión se esconden?

¿Quién colmará este hambre de infinito

si a colmarlo no vienes por ti mismo?

¡Ya, Señor! ¿Para cuándo esperas? Ahora.Adaptación del salmo 70 (Rezandovoy)

2° Semana. Convertir el corazón

“La condición para entrar a formar parte de este reino es cumplir un cambio en nuestra vida, es decir, convertirnos. Convertirnos cada día, un paso adelante cada día. Se trata de dejar los caminos, cómodos pero engañosos, de los ídolos de este mundo: el éxito a toda costa, el poder a costa de los más débiles, la sed de riquezas, el placer a

cualquier precio. Y de abrir sin embargo el camino al Señor que viene: Él no nos quita nuestra libertad, sino que nos da la verdadera felicidad. Con el nacimiento de Jesús en Belén, es Dios mismo que viene a habitar en medio de nosotros para librarnos del egoísmo, del pecado y de la corrupción, de estas estas actitudes que son del diablo: buscar éxito a toda costa, el poder a costa de los más débiles, tener sed de riquezas y buscar el placer a cualquier precio.”

(Papa Francisco. , 4 de diciembre de 2016)

Anuncio: Hemos celebrado el ultimo domingo del año litúrgico a Cristo nuestro Rey. El Adviento viene ahora a recordarnos el anuncio de ese Reino en la voz de Juan el Bautista ( primo de Jesús nacido de Santa Isabel) de la perspectiva de Juan , el Adviento es el nacimiento de Dios en el corazón de cada uno, es cambiar la propia vida, trabajarla, tomar conciencia de todo aquello que impide que Dios sea centro de nuestra vida , para cambiarlo y ponerlo en su lugar . Es empezar por uno todo aquello que queremos sea bueno para los demás y para el mundo. Es volverse como “niños” capaces de recibir la alegria de Dios que viene a nosotros por amor.

Dinámica

  1. El grupo se coloca formando un círculo, alrededor de un pesebre y leemos Mc 10, 13-16..
  2. Se preparan imagenes con rostro de niños y niñas y se proyecta, deben ser rostros alegres, sufrientes, jugando, asustados (as),etc… Luego fotos similares pero acorde a las realidades de cada sección donde se participa,.
  3. Compartimos ¿Qué nos llamo la atención? ¿Cuál foto o imagen te gusto más? ¿Por qué? ¿ A que nos invita Jesus cuando nos dice tener un corazón de niño? ¿Por qué? ¿Qué relación encontramos con este Adviento que iniciamos ?.
  4. Gesto: Se entrega a cada participante un corazón de cartulina y se los invita a escribir como se sienten hoy y como quieren estar para recibir a Jesús esta Navidad.
  5. Se colocan cerca del pesebre los corazones y se invita a que cada uno tome uno que no es el suyo y se comprometa a rezar por el hermano o hermana del grupo durante este Adviento.
  6. Entre todos pendamos en los corazones sufrientes de nuestra realidad y elegimos a quiénes y de qué modo podemos acompañarlos en estos días hacia la Navidad .

Pregoneros y profetas

Cuando pase el mensajero

que no me encuentre dormido,

afanado en otras metas,

indiferente a su voz.

Que no sea su relato

semilla que el viento barre

o luz que a nadie ilumina.

Cuando pase el mensajero

que no le vuelva la cara

para esquivar su propuesta.

Se presentará en un libro,

en un verso,

o será estrofa de un canto

que me envuelva.

Vendrá, tal vez, en un amigo,

en un hombre roto,

o en el pan partido.

Le abriré la casa,

pondré en juego el corazón

y escucharé, con avidez,

sus palabras.

Y entonces

me cambiará la vida.   José María Rodríguez Olaizola

Domingo 4 C 2013 | ContemplAcciones del Evangelio

3′ Semana. Si preparamos el pesebre viviente, reflexionemos su sentido

https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2019/12/01/bele.html

Al reunirnos para preparar el pesebre, repartir las escenas, organizarnos qué vamos a realizar, repasamos juntos el sentido de cada signo que queremos anunciar a los demás con nuestra acción, ya sea preparando imágenes para entregar, estampas para la Misa de la nochebuena, una representación en la comunidad. Tambien, podemos hacerlo en un encuentro del grupo para interpelarnos su significado en nuestra propia vida:

  • El Niño Jesús

El corazón del pesebre comienza a palpitar cuando, en Navidad, colocamos la imagen”, “Dios se presenta así, en un niño, para ser recibido en nuestros brazos. En la debilidad y en la fragilidad esconde su poder que todo lo crea y transforma”, “En Jesús, Dios ha sido un niño y en esta condición ha querido revelar la grandeza de su amor, que se manifiesta en la sonrisa y en el tender sus manos hacia todos”.

  • La Virgen María

“Su imagen hace pensar en el gran misterio que ha envuelto a esta joven cuando Dios ha llamado a la puerta de su corazón inmaculado”, escribe el Papa, que presente a María como “una madre que contempla a su hijo y lo muestra a cuantos vienen a visitarlo” con su ‘sí’. “María se convertía en la madre del Hijo de Dios sin perder su virginidad, antes bien consagrándola gracias a Él. Vemos en ella a la Madre de Dios que no tiene a su Hijo sólo para sí misma, sino que pide a todos que obedezcan a su palabra y la pongan en práctica”.

  • San José

“Por lo general, se representa con el bastón en la mano y, a veces, también sosteniendo una lámpara”, señala el Papa sobre uno de los santos a los que más devoción tiene. “Juega un papel muy importante en la vida de Jesús y de María. Él es el custodio que nunca se cansa de proteger a su familia”, comenta. Además pone en valor cómo fue “el primer educador de Jesús niño y adolescente” así como el hecho de que “llevaba en su corazón el gran misterio que envolvía a Jesús y a María su esposa, y como hombre justo confió siempre en la voluntad de Dios y la puso en práctica”.

  • El pesebre

Al nacer en el pesebre, Dios mismo inicia la única revolución verdadera que da esperanza y dignidad a los desheredados, a los marginados: la revolución del amor, la revolución de la ternura”, “desde el belén, Jesús proclama, con manso poder, la llamada a compartir con los últimos el camino hacia un mundo más humano y fraterno, donde nadie sea excluido ni marginado”.

  • Los Reyes Magos

El Papa se refiere a ellos como “hombres ricos, sabios extranjeros, sedientos de lo infinito, que parten para un largo y peligroso viaje que los lleva hasta Belén”. “El oro honra la realeza de Jesús; el incienso su divinidad; la mirra su santa humanidad que conocerá la muerte y la sepultura”.

Melchor, Gaspar y Baltasar “enseñan que se puede comenzar desde muy lejos para llegar a Cristo”. De ellos destaca que “no se dejan escandalizar por la pobreza del ambiente; no dudan en ponerse de rodillas y adorarlo. Ante Él comprenden que Dios, igual que regula con soberana sabiduría el curso de las estrellas, guía el curso de la historia, abajando a los poderosos y exaltando a los humildes”.

  • El cielo estrellado

“Pensemos en cuántas veces la noche envuelve nuestras vidas”, invita el Papa que reflexiona sobre cómo “Dios no nos deja solos, sino que se hace presente para responder a las preguntas decisivas sobre el sentido de nuestra existencia: ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Por qué nací en este momento? ¿Por qué amo? ¿Por qué sufro? ¿Por qué moriré?”.

  • El escenario: las casas en ruinas

“Esas ruinas son sobre todo el signo visible de la humanidad caída, de todo lo que está en ruinas, que está corrompido y deprimido”, detalla el Papa, que va más allá: “Este escenario dice que Jesús es la novedad en medio de un mundo viejo, y que ha venido a sanar y reconstruir, a devolverle a nuestra vida y al mundo su esplendor original”.

  • Las montañas, los riachuelos y los animales

Reflejan cómo “toda la creación participa en la fiesta de la venida del Mesías”. Es el escenario de la Casa Común quer nos acoige a todis.

  • El palacio de Herodes

“Está al fondo, cerrado, sordo al anuncio de alegría”,

  • Los ángeles y la estrella

Son la señal de que también nosotros estamos llamados a ponernos en camino para llegar a la gruta y adorar al Señor”,

  • Los pastores

Son los más humildes y los más pobres quienes saben acoger el acontecimiento de la encarnación”, sentencia que el Papa que les presenta en contraposición a “tanta gente que pretende hacer otras mil cosas”.

“Se convierten en los primeros testigos de lo esencial, es decir, de la salvación que se les ofrece”, “este encuentro entre Dios y sus hijos, gracias a Jesús, es el que da vida precisamente a nuestra religión y constituye su singular belleza, y resplandece de una manera particular en el pesebre”.

  • Los mendigos

“no conocen otra abundancia que la del corazón”. “Ellos también están cerca del Niño Jesús por derecho propio, sin que nadie pueda echarlos o alejarlos de una cuna tan improvisada que los pobres a su alrededor no desentonan en absoluto”,“los pobres son los privilegiados de este misterio y, a menudo, aquellos que son más capaces de reconocer la presencia de Dios en medio de nosotros”. El Hijo de Dios “nació pobre”. “Desde el belén emerge claramente el mensaje de que no podemos dejarnos engañar por la riqueza y por tantas propuestas efímeras de felicidad”, señala.

  • Las otras “figuritas”

Tanto a los niños como a los adultos “les encanta añadir otras figuras al belén” que no aparecen en los relatos evangélicos como la lavandera, el herrero, el panadero… “Esta imaginación pretende expresar que en este nuevo mundo inaugurado por Jesús hay espacio para todo lo que es humano y para toda criatura”, .estos personajes representan “la santidad cotidiana, la alegría de hacer de manera extraordinaria las cosas de todos los días, cuando Jesús comparte con nosotros su vida divina”.

Noche de paz

Canto paz por quienes enmudecen

porque sienten su ausencia y su tardanza,

los que sufren, perdida la paciencia,

quienes callan, cautiva la esperanza.

Pido paz, que muchos no la alcanzan

si falta de sus mesas el sustento,

si olvidaron sus cuerpos los abrazos,

si pueblan sus hogares los silencios.

Digo paz, y anunciarla ya es canto

de niño, Verbo, carne y Dios eterno,

que incendia con ternuras lo apagado,

que da lumbre y abrigo a tanto invierno.

Hablo paz, villancico y misterio,

que convierte una noche en Noche Santa.

Rezo paz, miro al mundo y prometo

cantar la paz para quien no la cantaJosé María Rodríguez Olaizola sj

BUENAS NOTICIAS. Comentario diario al evangelio del día

4° Semana. Dios cambia nuestros planes

” El Evangelio nos relata los hechos que precedieron el nacimiento de Jesús, y el evangelista Mateo los presenta desde el punto de vista de san José, el prometido esposo de la Virgen María. José y María vivían en Nazaret; aún no vivían juntos, porque el matrimonio no se había realizado todavía. Mientras tanto, María, después de acoger el anuncio del Ángel, quedó embarazada por obra del Espíritu Santo. Cuando José se dio cuenta del hecho, quedó desconcertado. El Evangelio no explica cuáles fueron sus pensamientos, pero nos dice lo esencial: él busca cumplir la voluntad de Dios y está preparado para la renuncia más radical. En lugar de defenderse y hacer valer sus derechos, José elige una solución
que para él representa un enorme sacrificio. Y el Evangelio dice: «Como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado» (1, 19). Esta breve frase resume un verdadero drama interior, si pensamos en el amor queJosé tenía por María. Pero también en esa circunstancia José quiere hacer la voluntad de Dios y decide, seguramente con gran dolor, repudiar a María en privado. Hay que meditar estas palabras para comprender cuál fue la prueba que José tuvo que afrontar los días anteriores al nacimiento de Jesús. Una prueba semejante a la del sacrificio de Abrahán, cuando Dios le pidió el hijo Isaac (cf. Gn 22): renunciar a lo más precioso, a la persona más amada.
Pero, como en el caso de Abrahán, el Señor interviene: encontró la fe que buscaba y abre una vía diversa, una vía de amor y de felicidad: «José —le dice— no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo» (Mt 1, 20). Este Evangelio nos muestra toda la grandeza del alma de san José. Él estaba siguiendo un buen proyecto de vida, pero Dios reservaba para él otro designio, una misión más grande. José era un hombre que siempre dejaba espacio para escuchar la voz de Dios, profundamente sensible a su secreto querer, un hombre atento a los mensajes que le llegaban desde lo profundo del corazón y desde lo alto. No se obstinó en seguir su proyecto de vida, no permitió que el rencor le envenenase el alma, sino que estuvo disponible para ponerse a disposición de la novedad que se le presentaba de modo desconcertante. Y así, era un hombre bueno. No odiaba, y no permitió que el rencor le envenenase el alma. ¡Cuántas veces a nosotros el odio, la antipatía, el rencor nos envenenan el alma! Y esto hace mal. No permitirlo jamás: él es un ejemplo de esto. Y así, José llegó a ser aún más libre y grande. Aceptándose según el designio del Señor, José se encuentra plenamente a sí mismo, más allá de sí mismo. Esta libertad de renunciar a lo que es suyo, a la posesión de la propia existencia, y esta plena disponibilidad interior a la voluntad de Dios, nos interpelan y nos muestran el camino. Nos disponemos entonces a celebrar la Navidad contemplando a María y a José:María, la mujer llena de gracia que tuvo la valentía de fiarse totalmente de la Palabra de Dios; José, el hombre fiel y justo que prefirió creer al Señor en lugar de escuchar las voces de la duda y del orgullo humano. Con ellos, caminamos juntos hacia Belén. (Papa Francisco. 22 de diciembre de 2013)

Anuncio: En esta navidad, Dios Padre bueno y lleno de ternura renueva su amor por nosotros y nos trae paz. ¿Qué hoy al proyecto de vida de cada uno? ¿Qué nos pide contemplando a José y María? ¿Qué lugar tienen los otros, en especial los más necesitados en mi proyecto de vida?

Vigilia de Navidad

Las palabras humanas

apagaron el amor y las estrellas,

anochecieron la vida…

Por eso tienes que venir,

oh urgente Niño,

a lo profundo de esta noche

ya medio construida,

para implantar la paz,

el sueño y la canción,

¡Verbo eterno de Dios,

 hecho a nuestra medida!Manuel Simöes

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Fin de Año-Demos gracias por el año que termina

Cerrando el año, seguro habrá alguna reunión de festejo o recreativa. En medio de la celebración siempre buena y esperada, no se olviden de hacer un alto y dar gracias a Dios por el año vivido, aun con sus luces y susa sombras, con sus logros y posibilidades. Un momento para agradecer, para alabar, para pedir perdón y para mirar hacia adelante.

Cuatro ,omentos para un rato de compartir en cada Sección a partir de la vida que se puso en común en el año.

Salmo de alabanza

Bendice a Dios, alma mía,

del fondo de mi ser su santo nombre,

bendice a Dios, alma mía,

no olvides sus muchos beneficios.

 El, que todas tus culpas perdona,

que cura todas tus dolencias,

rescata tu vida de la fosa,

te corona de amor y de ternura,

él, que harta de bienes tu existencia,

mientras tu juventud se renueva como el águila.

 Dios, el que hace obras de justicia,

y otorga el derecho a todos los oprimidos,

manifestó sus caminos a Moisés,

a los hijos de Israel sus hazañas.

 Clemente y compasivo es Dios,

tardo a la cólera y lleno de amor;

no se querella eternamente

ni para siempre guarda su rencor;

no nos trata según nuestros pecados

ni nos paga conforme a nuestras culpas.

 Como se alzan los cielos por encima de la tierra,

así de grande es su amor para quienes le temen;

tan lejos como está el oriente del ocaso

aleja él de nosotros nuestras rebeldías.

 Cual la ternura de un padre para con sus hijos,

así de tierno es Dios para quienes le temen;

que él sabe de qué estamos plasmados,

se acuerda de que somos polvo.

 ¡El hombre! Como la hierba sus días,

como la flor del campo, así florece;

pasa por él un soplo, y ya no existe,

ni el lugar donde estuvo le vuelve a conocer.

Mas el Amor de Dios desde siempre hasta siempre

para los que le temen,

y su Justicia para los hijos de sus hijos,

para aquellos que guardan su alianza,

y se acuerdan de cumplir sus ordenanzas.

 Dios en los cielos asentó su trono,

y su soberanía en todo señorea.

Bendecid a Dios, todos sus ángeles,

héroes potentes, agentes de sus órdenes,

en cuanto oís la voz de su palabra.

 Bendecid a Dios, todas sus huestes,

servidores suyos, ejecutores de su voluntad.

Bendecid a Dios, todas sus obras,

en todos los lugares de su imperio.

¡Bendice a Dios, alma mía!Salmo 103

En Verano-No dejemos de misionar en el tiempo de descanso ‘ todos y siempre discípulos misioneros de hoy!

El tiempo de verano, después de Epifanía y de nuevo en Tiempo Ordinario, trae ritmo y actividades diferentes, pero cabe recordar que no hay vacaciones de vida misionera, de discípulos alegres que comunican a Jesús con sus vidas y sus obras siempre. Si las reuniones se espacian un poco entre sí, si salen campamentos, misiones, jornadas o salidas recreativas, no olvidemos nunca que¡somos misión!, que esto nos reúne, nos sostiene y nos impulsa.

Al planificar estas acciones que no deje de latir en cada uno y en el grupo, un corazón dispuesto a seguir a Jesús y servirlo en los hemanos y hermanas que caminan a nuestro lado.

Salmo del seguimiento

Iré detrás de ti,

si tú vienes a mi

buscando horizontes

más amplios para volar.

Iré a enseñar a todos

que tú eres libertad,

que sólo en ti se encuentra

el manantial,

la felicidad,

la verdadera paz.

Iré siempre en tu nombre

despojado de mis cosas,

buscando en la noche,

sediento de tu amor.

Iré a decirles a todos 

que tú eres alegría,

la eterna oferta

de un amor total.

Iré a buscar camino

detrás de cada lucha,

donde los hombres sufren

su llanto y soledad.

Iré si tú me llamas

a ser siempre tu amigo

sin importarme nada,

pues tú eres mi caminar.

Iré diciendo a todos,

iré contando siempre,

iré entre los hombres

gritando la verdad