Ante dos hechos que han aparecido en los medios de comunicación social en estos días y que una vez más ponen de manifiesto ante los hombres de buena voluntad que la tolerancia y el respeto, sólo suelen exigirse, a quienes lo practican como forma cotidiana de vida, lamentamos profundamente y peticionamos ante la autoridad, custodia del bien común, que el RESPETO y la TOLERANCIA sean el marco para pedir a quienes tienen conductas y propuestas inapropiadas, intolerantes, no pluralistas frente a los sentimientos de fe y creencias religiosas, que tengan a bien ejercer aquello que tanto reclaman: el RESPETO.
La muestra del Centro Cultural Recoleta del plástico León Ferrari, y el anuncio de la llegada del “Barco del Aborto”, junto a otros hechos acontecidos en un programa televisivo en días pasados del conocido actor Antonio Gasalla, con toda la polémica que estos “acontecimientos” han generado, no son más que muestras del grado de intolerancia y provocación hacia quienes profesamos nuestra fe cristiana con convicción profunda.
No nos sorprenden que estas situaciones sucedan, ante la cerrazón de los corazones de muchas personas de nuestro tiempo, tal como el mismo Jesús nos lo anunció proféticamente. Lo que sí sucede, es que nos duele. Nos duele porque día a día, no son generalmente esta clase de artistas, ni los poderosos que invierten su dinero en “promocionar la muerte”, quienes gastan sus vidas junto a los que tienen hambre, a los que luchan por salir de la exclusión, a quienes no tienen un espacio para manifestar sus ideas o simplemente exponer sus logros. No son ellos quienes están junto a la madre que sufre porque el hijo por venir no ha de tener condiciones dignas de desarrollo.
Son muchos en cambio, los que están al lado de los que sufren, de los que quieren salir adelante, y confían y trabajan. Son muchísimos los seres anónimos sin vidriera publicitaria, que tienen su obrar sustentado en los valores cristianos de su fe, que son atacados impunemente.
La Acción Católica Argentina denuncia estos hechos; se suma a la jornada de oración y sacrificio convocada por el Arzobispo de Buenos Aires, y trabaja día a día en medio de este tiempo turbulento y difícil, por hacer del servicio y la solidaridad su objetivo para construir el bien común de nuestra Patria, e implora al Padre misericordioso con Jesús: “Padre, perdónalos, no saben lo que hacen”.
Consejo Nacional
Acción Católica Argentina

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