| La Acción Católica en
la Argentina Los comienzos
Al igual que en Europa se puede tomar como antecedente de lo
que posteriormente será el laicado organizado y más
específicamente la Acción Católica, a las
actividades en defensa de la Iglesia tanto de finales de siglo
pasado como de principio de este. Frente a las ideas liberales
de la Generación del 80, se destacaron como difusores
de la doctrina cristiana José Manuel Estrada, Pedro Goyena
y otros.
En 1902 nuestros Pastores vieron la necesidad de coordinar
el accionar del laicado argentino y dieron sus directivas en
una Pastoral Colectiva del Episcopado. Poco después recomiendan
poner en práctica entre nosotros, lo que Pío X
enseñaba para Italia, formando centros de acción
católica y social en todas las diócesis. En 1919
en otra Pastoral Colectiva crean la Unión Popular, que
estaba formada por distintas ramas que congregaba a damas, hombres
y jóvenes, siendo bendecida por el Papa Benedicto XV.
El establecimiento oficial de la ACA se produce en 1931, cuando
el Papa Pío XI, su fundador, aprueba la propuesta de
nuestros Pastores de constituir la Acción Católica.
Como reflejo de esto, la Carta Pastoral colectiva del 5 de abril
de 1931 declaraba que ‘desde esta fecha, queda oficialmente
establecida, en nuestra querida Patria, la providencial organización
general de las energías apostólicas del pueblo
cristiano que se conoce con el nombre de Acción Católica’,
y a través de esas líneas se promulgaron sus Estatutos.
A partir de este momento los pastores se preocuparon por propagar
la Institución, preparándose ellos mismos en cuanto
a la doctrina sobre AC, enviando sacerdotes a Roma a profundizar
esta vivencia, organizando Juntas y Consejos por todo el país.
En sus comienzos se integró con la Liga de Damas Católicas,
la Asociación de Hombres Católicos, la Liga de
la Juventud Femenina Católica y la Federación
de la Juventud Católica, las que poco después
constituirían Asociaciones. Como motor de este movimiento
se erigió desde su creación la Junta Central de
la ACA, que como organismo nacional promovió a las Asociaciones
nacionales y diocesanas.
Los promotores fueron:
Buenos Aires: Pbro. Cornelio Vignati
Santa Fe: Pbro. Antonio Caggiano
Córdoba: Pbro. Froilán Ferreira Reinafé
San Juan: Silvino Martínez
Expansión y desarrollo
Con entusiasmo y esfuerzo todas las diócesis contaron
con la presencia activa de la ACA. En 1933 se realizaron las
primeras Asambleas Federales de las Ramas que se preparaban
para el Congreso Eucarístico Internacional que se realizó
en nuestro país en 1934.
A partir de allí y hasta 1950 hubo crecimiento explosivo,
acompañado de un serio trabajo de formación cristiana
y dedicación a las obras apostólicas dispuestas
por la Jerarquía. De ella salieron los primeros dirigentes
de muchos movimientos y organizaciones apostólicas, como
así también valiosos dirigentes de empresa, políticos
destacados, gremiales, educacionales, etc.; además de
poblar la Iglesia con vocaciones sacerdotales y religiosas y
también de ejemplares familias cristianas.
Nacen por este entonces las Ramas especializadas de la ACA
como eran los universitarios, los Profesionales (APAC), los
estudiantes secundarios (JEC), obreros (JOC) y el movimiento
Rural de la Acción Católica Argentina.
· El crecimiento a través de algunas asambleas:
1933 1° Asamblea
1935 Rosario
1937 Córdoba
1940 Tucumán
1943 Mendoza
1946 Buenos Aires
Dos grandes asesores de esta época: P. Guillermo Furlong
y P. Manuel Moledo
Las primeras crisis
Si bien durante las duras pruebas que sufrió la Iglesia
Argentina durante la década del 40, la ACA permaneció
sólida y fuerte junto a sus pastores, pero luego comenzó
a perder impulso a partir de 1950. Las razones fueron varias,
las graves cuestiones sociales urgían a los dirigentes
a dedicarse a tareas más específicas tanto apostólicas
como temporales. Este aporte de la Institución repercutió
hacia su interior, debilitándola. También hubieron
muchos cuestionamientos doctrinales, en cuanto su naturaleza
y fines en los años que precedieron al Concilio Vaticano
II. Si bien el Concilio aclaró y renovó su concepto,
esto tardó en llevarse a la realidad, hasta la década
del 70, época en que nuestro país estaba siendo
abatido por graves conflictos internos.
Este debate también se da en la Argentina y culmina
con un Documento emitido por la Conferencia Episcopal sobre
el Laicado y la Acción Católica, abril de 1970.
A través de él se ratifica y precisa la doctrina
sobre la AC que para nuestros Pastores reúne de manera
simultánea las cuatro notas que enuncia el Concilio Vaticano
II en AA 20, distinguiéndola además con la responsabilidad
de un mandato expreso, es decir que la Jerarquía asume
la responsabilidad sobre la actividad apostólica de sus
miembros, llamado también ‘la quinta nota’.
· Otra etapa de nuestras Asambleas:
1970 Córdoba
1973 Tucumán
1977 Buenos Aires
La recuperación y los cambios de estatutos
A partir de entonces comienza un período de recuperación
que se nota en cada diócesis y en cada Asamblea Federal,
hasta nuestros días.
Una de las novedades de esta década la marca el cambio
de estatutos (1977), que en su Declaración de Principios
asume el magisterio conciliar y en cuanto a su estructura la
configura como una única Institución y no como
venía siendo una federación de asociaciones. No
obstante las ramas: mujeres, hombres, las jóvenes, los
jóvenes y los profesionales trabajan cada una en su esfera
de acción procurando integrar en unidad el trabajo apostólico
de la Iglesia particular.
Durante la década del 80 la Institución siguió
intentando crecer y consolidarse, si bien en muchas diócesis
hubieron altibajos con períodos de crecimiento y declinación.
A fines de esta década se comienza un nuevo y profundo
debate, no ya sobre su naturaleza y fines, sino en cuanto a
sus formas, sus métodos y por qué no también
su ardor, tal como lo anuncia S.S. Juan Pablo II al proponernos
la Nueva Evangelización.
Comienza este proceso con la Asamblea Federal de Mendoza, realizada
en 1987 bajo el lema ‘Renovarnos para servir’; allí
se propone debatir y documentar un Proyecto Institucional para
la ACA que se delineó en la Asamblea Federal de Buenos
Aires (1990) y se concretó en la Asamblea Nacional de
1991 aprobándose su temática, método, cronograma
de trabajo y formación de las comisiones con dirigentes
de todas las diócesis.
Aprobado el Proyecto Institucional por los Obispos en 1993,
se comienza la etapa de cambio de estatutos, dado que si bien
no se modifica substancialmente la naturaleza y fines de la
institución, sí se proponen cambios en las formas
organizativas. Se sigue caminando en una sola Institución,
no ya con diversas ramas que son coordinadas por Juntas, sino
pasando a ser organismos (nacionales, diocesanos y parroquiales)
únicos con diversas áreas que actúan en
unidad y a la vez según su especificidad. El Estatuto
fue aprobado en 1994.
· Un paso por la historia a través de los lemas
de las Asambleas Federales
1933 I Asamblea Juvenil en Buenos Aires.
1935 II Asamblea Federal en Rosario
1937 III Asamblea Federal en Córdoba
1940 ‘Cristo en todos, todo en Cristo’. VI Asamblea
Federal en Tucumán
1943 ‘Fuertes en la fe, viriles en la acción’.
V Asamblea Federal en Mendoza
1946 ‘Unidos forjemos la patria futura’. VI Asamblea
Federal en Buenos Aires
1952 ‘Sentir con la Iglesia’. VIII Asamblea Federal
en Buenos Aires
1955 IX Asamblea Federal en Luján.
1958 X Asamblea Nacional en Rosario.
1961 XI Asamblea Federal en San Juan.
1964 ‘El mundo creerá viviendo en unidad’.
XII Asamblea Federal en Río Cuarto
1967 XIII Asamblea Federal en Embalse.
1970 XIV Asamblea Federal en Embalse.
1973 ‘Unidos amemos la Iglesia de Cristo’. XV
Asamblea Federal en Tucumán.
1977 ‘Fieles a la Iglesia, presentes en el mundo anunciemos
a Cristo’. XVI Asamblea Federal en Rosario.
1981 ‘Con la verdad de Cristo, al servicio del hombre’.
XVII Asamblea Federal en Rosario.
1984 ‘Unidos en la Iglesia, sirvamos al país’.
Asamblea Federal en Santa Fe.
1987 ‘Renovarnos para servir’. XIX Asamblea Federal
en Mendoza.
1990 ‘Una nueva Acción Católica para la
Nueva Evangelización’. XX Asamblea Federal en
Buenos Aires
1993 ‘No podemos callar lo que hemos visto y oído’.
Asamblea Federal en Tucumán.
1996 ‘Los elegí para que vayan y den fruto’.
XXII Asamblea Federal en Paraná.
1999 ‘Seamos uno para que el mundo crea’ XXIII
Asamblea Federal en San Juan
2002 ‘Estoy entre ustedes como el que sirve’ XXIV
Asamblea Federal en Buenos Aires

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