Se realizó del 29 de mayo al 3 de junio de 2007, luego de la Asamblea General del 2006, la primera reunión del Bureau de la Federación Internacional de Hombres Católicos. Participaron de la misma, el presidente de la Federación, presidente de la Acción Católica Argentina, Alejandro Madero; los vicepresidentes Georg Kopetzky, de Austria y Edmund S.K. Kwaw, de Ghana; Guillaume Fuchs, tesorero de la organización y originario de Luxemburgo; el secretario Ernesto Preziosi de Italia y el Asesor Mons. Mariani, también de Italia.
La sede del encuentro fue Roma, respondiendo a la iniciativa de contactar e informar sobre las actividades de la federación a algunos de los Consejos Pontificios, como el de Laicos, Familia, Justicia y Paz, etc. que son los que más tienen que ver con esas actividades.
A la vuelta de su viaje Alejandro Madero nos cuenta sobre el trabajo realizado y sus vivencias. Aquí su relato

La reunión comenzó con la participación en la audiencia de los miércoles del Papa Benedicto XVI. Tuve la suerte de poder saludar al Papa y conversar con él, para llevarle el saludo de todos y entregarle alguna información de la Federación. Realmente es muy emotivo estar presente en estas manifestaciones de fe de tantos peregrinos de todo el mundo que acuden a la plaza de San Pedro para escuchar la catequesis semanal.
El trabajo posterior, ya en las oficinas, se centró en repasar temas como la evaluación de la asamblea del año anterior, las finanzas generales con vistas a los próximos encuentros, la situación de los países miembros y los posibles nuevos integrantes, el avance de los proyectos internacionales que se desarrollan en Europa referido a las corrientes del género, en África, trabajando por la paz en Zimbawe, y por la disminución del sida también en el este de África.
Otro tema fue la evaluación de la marcha hacia el encuentro del Comité ejecutivo en septiembre, en los Estados Unidos, país que hace más de 27 años que no es visitado por la Federación y que tiene en los Caballeros de Colón, un movimiento realmente de mucho peso por su número de miembros y actividad.

Particular importancia tuvo el encuentro con el presidente del Consejo Pontificio de Laicos, Mons. Stanislaw Rylko, que tenía como punto especial la entrega de los estatutos aprobados, luego de la actualización que hubo que hacerles para estar a tono con el nuevo Código de derecho canónico. Para la Federación, esta actualización llevó casi cuatro años de modificaciones y consultas hasta lograr su aprobación. Los mismos serán ahora traducidos en varios idiomas para que todos los países miembros puedan conocerlos.
Otro aspecto novedoso, que surge de las reuniones con representantes del Vaticano, tiene que ver con la realidad de las organizaciones internacionales católicas, y el deseo de que éstas tengan una mayor presencia en los organismos internacionales como Naciones Unidas, UNESCO, FAO, etc. para llevar allí la voz de la Iglesia, lo que representa, sin duda, un verdadero desafío para el futuro, para lograr que esta presencia sea posible y fecunda.
Debido a esta orientación, la Conferencia de Organizaciones Internaciones Católicas ( OIC), se encuentra evaluando y revisando su modo de coordinar la actividad de las mismas y, más aún, su verdadero sentido. Tuvimos una reunión con varias de ellas con sede en Roma, para compartir estas preocupaciones, y hacer causa común para nuevos emprendimientos en el futuro. Participaron delegados del FIAC, de UMOFC, de ICRA (Asociación de Rurales ) y de CIJOC ( Juventud Obrera ). Algunas de ellas, ya tienen status consultivo en estos organismos, y tienen representantes que aportan sobre temas específicos. En el caso de la FIHC, sólo se tiene status consultivo en FAO, y muy buenas relaciones con la sede de Naciones Unidas en Austria.
Un punto de especial atención es la celebración, en el año 2008, de los 60 años de la fundación de la Federación, realizada en Lourdes, en el año 1948. Será un momento para revitalizar la actividad, a partir de la reflexión sobre lo que puede aportar a nivel internacional una organización así. Sin duda, que para serlo, depende del acompañamiento de cada uno de sus organizaciones miembros, que son las que actúan sobre las realidades particulares de sus respectivos países, además de lo que a nivel internacional el Bureau pueda hacer para hacer presente el mensaje del Evangelio en todas las realidades.
En este sentido, siento siempre muy cerca de la Acción Católica y a todos ustedes, y nunca olvido que si hoy estoy allí, es gracias a ella, por lo que lo asumo con gran compromiso.
Alejandro Madero

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