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Alberto Marvelli: Joven político, miembro de la Acción
Católica, a los altares
Juan Pablo II beatificará pronto
a un ingeniero italiano de 28 años, Alberto Marvelli,
quien tras la segunda guerra mundial se dedicó a la política
como servicio evangélico.
El pasado 7 de julio se promulgó en presencia de Juan
Pablo II el decreto de reconocimiento de un milagro atribuido
a la intercesión de este joven miembro de Acción
Católica.
El italiano Alberto Marvelli (1918-1946), laico de la diócesis
de Rímini, se formó con los salesianos y en Acción
Católica. Joven ingeniero, hombre de profunda espiritualidad,
desarrolló una gran labor de ayuda a los pobres en la
segunda guerra mundial.
Comprometido en la reconstrucción de Italia tras la
guerra, fue miembro de la Ejecutiva del Partido de la Democracia
Cristiana. Falleció atropellado por un camión
en un accidente.
El reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión
--un médico boloñés experimentó
la curación de un tipo de hernia en 1991 de manera inexplicable--
abre ahora las puertas a la beatificación de uno de los
protagonistas de la reconstrucción post-bélica
en Rímini.
Fueron tiempos en los que el futuro beato se privaba incluso
de sus zapatos para dárselos a los pobres y se desplazaba
constantemente en bicicleta desde la ciudad a los lugares donde
se ocultaban los refugiados para llevarles alimentos y consuelo
espiritual, según han declarado testigos en el proceso
de beatificación.
Alberto Martelli era hijo de Alfredo, empleado de banca, y
de María, comprometida en el asociacionismo de la época
--damas de la caridad, mujeres de Acción Católica
y oratorio salesiano--, cuya figura fue fundamental incluso
en su crecimiento espiritual.
La vocación de Alberto se exteriorizó decisivamente
durante sus años de juventud, desde su compromiso en
Acción Católica, donde ingresó a los doce
años.
Demostró un auténtico amor hacia la Eucaristía,
con la que mantenía una relación continua. Tampoco
faltaba el día en que se acercara a la iglesia, aún
muy de mañana, antes de comenzar su intensa jornada.
Cuando fue llamado a filas, también encontró
ocasiones para ofrecer consuelo a sus compañeros de armas.
‘Es como si la Iglesia nos repitiera que todos los laicos
cristianos pueden vivir como santos llevando una existencia
normal en la familia, en la profesión, en la política’,
declaró a ‘Avvenire’ Paola Bignardi, presidenta
de Acción Católica en Italia, al recibir la noticia.
La beatificación de Alberto Marvelli ‘representa
también el implícito reconocimiento de Acción
Católica como escuela de santidad laical’, concluyó
la presidenta de la organización.

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