| El Papa beatificó
a Ivan Merz, pionero de la A.C en Croacia
Durante la misa de beatificación, el sumo pontífice
declaró ‘El nombre de Ivan Merz ha supuesto un
programa de vida y de acción para toda una generación
de jóvenes católicos’ , reconoció
el Papa. ‘¡También hoy debe seguir siéndolo!’.
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Al regresar por segunda vez los Balcanes en menos de quince
días, Juan Pablo II dejó como modelo a los católicos
el testimonio de un joven intelectual, que se dedicó
a la formación de la juventud, Ivan Merz.
En la misa de beatificación de este domingo en Banja
Luka, ante más de 50.000 personas, el Papa le presentó
como ‘joven brillante’, de quien se puede decir
‘que su vida fue un éxito’.
‘Pero el motivo por el que hoy es inscrito en el registro
de los beatos no es éste --aclaró--. Lo que le
introduce en el coro de los beatos es su éxito ante Dios’:
‘En toda su actividad, buscó "el sublime conocimiento
de Jesucristo" y se dejó "conquistar"
por Él’.
Nacido en 1896 en Banja Luka, en la Bosnia ocupada por el imperio
Austro-Húngaro, en el seno de una familia liberal, estudió
en la Universidad de Viena hasta 1916, cuando fue enviado al
frente, durante la Primera Guerra Mundial.
Al final del conflicto se encontraba en Banja Luka, donde asistió
al nacimiento del nuevo estado yugoslavo. Volvió a Viena
y después se fue a estudiar a París y más
tarde a Zagreb, donde fue profesor de lengua y literatura francesa
y alemana.
Siendo laico se convirtió en el promotor del movimiento
litúrgico en Croacia, adelantándose al Concilio
Vaticano II y fue pionero de la Acción Católica
en ese país.
‘Participando en la misa, alimentándose del Cuerpo
de Cristo y de la Palabra de Dios, encontró el empuje
para convertirse en apóstol de los jóvenes --constató
el Papa--. No es casualidad que escogiera como lema "Sacrificio
- Eucaristía - Apostolado"‘.
El nuevo beato estaba convencido de que el medio más
poderoso para la salvación de las almas era el sufrimiento
ofrecido a Dios y por ello no dudaba en ofrecer sus penas físicas
y morales para lograr la bendición de sus empresas apostólicas.
Murió en Zagreb, con fama de santidad, en 1928, cuando
sólo tenía 32 años.
‘El nombre de Ivan Merz ha supuesto un programa de vida
y de acción para toda una generación de jóvenes
católicos’, reconoció el Papa. ‘¡También
hoy debe seguir siéndolo!’.
Ivan Merz es el primer laico de Croacia y de Bosnia-Herzegovina
elevado a la gloria de los altares. Con él, Juan Pablo
II ha proclamado ya 1.316 beatos y 473 santos en sus casi 25
años de pontificado.
ZS03062206

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