Buenos Aires, 29 de abril de 2004.
Con motivo de la celebración del Día del Trabajador, el Sector de Trabajadores de la Acción Católica Argentina (SETRAC) emitió un mensaje en el que propone un “fuerte gesto de esperanza”, sin dejar de señalar la “gravedad y profundidad de las situaciones de injusticia que soportan hoy los trabajadores...” y de los signos de mejoría que “no llegan a la masa de trabajadores excluidos, ya que casi la mitad de la población sigue sobreviviendo con niveles por debajo de la línea de pobreza”.
Plantea fraternalmente “como tema central de nuestros debates y de nuestras acciones el concepto de ‘inclusión integral’ de las personas en la sociedad que estamos construyendo. Romper los límites del mero asistencialismo, sea éste de origen político o de cualquier otro, es un imperativo moral; pensar en la educación como motor de la transformación nacional y no como privilegio, es un acto inteligente; promover la congruencia entre el desarrollo económico sustentable y una justa distribución de la riqueza, es una necesidad de Estado, dirigirse hacia relaciones laborales maduras y más acordes con la dignidad del sujeto del trabajo, un acto de justicia”.
“Afirmemos nuestra convicción de que la nueva sociedad que queremos construir se apoya en los valores de la Libertad, Justicia, Solidaridad y Equidad, y que la relación entre el desarrollo económico sustentable y una nueva y más justa distribución de la riqueza es un imperativo ético que el Estado debe afrontar”, apunta el texto firmado por el Equipo Nacional de SETRAC, entre otros conceptos.
Rogamos su difusión.
(Se acompaña el texto completo)
Marta Noce Prensa-ACA

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