| Buenos Aires, 20 de abril de 2004
La Acción Católica Argentina expresa su afecto filial al Santo Padre Benedicto XVI, quien desde ayer ha de conducir al Pueblo de Dios, la Iglesia que peregrina en la historia. Pedimos al Espíritu Santo para que lo ilumine y acompañe en su tarea de Padre y Pastor para quienes profesamos la fe católica, y sea para el mundo un testigo del Amor de Dios, constructor de diálogo y camino de unidad.
A su vez, nos comprometemos junto a Él a vivir “una Iglesia más valiente, más libre, más joven. Una Iglesia que, mira con serenidad al pasado y no tiene miedo del futuro” (de la Homilía pronunciada hoy por el Santo Padre, en Roma).
Confiamos a María Santísima su ministerio pastoral.
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