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En una familia indiferente a la novedad transformadora
del mensaje de Cristo, Pier Giorgio se dejó capturar
totalmente por Dios
Era una familia 'importante'. Su padre Alfredo, artífice
del suceso del diario 'La Stampa' en los años diez y
veinte, era personaje relevante en la vida política del
reino de Italia. Liberal por convencimiento, admiraba a Giovanni
Giolitti (Jefe del Gobierno italiano por muchos años)
quien era amigo. Este, por la estima que le tenía, lo
hizo senador en 1913 y embajador italiano en Berlín en
1920.
Alfredo conoció a su mujer, Adelaide Ametis, en Pollone.
Se casaron el 8 de septiembre de 1898. En la tarde del 6 de
abril de 1901 nacerá Pier Giorgio. Un año y medio
después, la familia se completó con el nacimiento
de Luciana.
Alfredo no era practicante, pero no lo hacía pesar en
sus hijos. La madre, en cambio, vivía un cristianismo
un poco superficial, más atento a las reglas y a los
aspectos exteriores de la práctica religiosa. Sin embargo,
sobre el terreno árido de la religiosidad de los Frassati,
irá madurando en Pier Giorgio una fe profunda: los valores
humanos fundamentales aprendidos en la casa paterna, él
logró transfigurarlos a la luz del Evangelio
- IGLESIA
- ACCIÓN CATÓLICA
- ESPIRITUALIDAD
- CRISTO EN LOS OTROS
- AMISTAD
- POLÍTICA ESTUDIO
Ser Iglesia
Pier Giorgio vivió a la Iglesia como la gran
comunidad que nos alberga a todos, donde el vehículo
de unión está dado por el Amor
Vivió intensa y profundamente el sentido y el valor de
la comunidad. Lo hizo como joven y como cristiano en su familia,
con sus amigos, en las asociaciones de las que formó
parte, entre los pobres.
El gran espíritu misionero que poseía era expresión
de su conciencia eclesial: había que anunciar el Evangelio
a todos y en todas partes. Como cristianos, vivimos en 'estado
de misión', testimoniando un mensaje de amor que no está
hecho sólo de palabras, sino fundamentalmente de solidaridad
concreta.
La Acción Católica
Pier Giorgio vive la experiencia de Acción Católica
con intensidad. Se siente unido a sus compañeros por
los mismos ideales, los mismos sueños, el mismo compromiso.
Es una forma de ayudarse mutuamente a ser fieles, a crecer
El 14 de mayo de 1922 se inscribió en el círculo
' Milites Mariae' de la Sociedad de la Juventud Católica
(rama masculina de la Acción Católica) en su parroquia
de Turín.
El lema de la JAC era y es 'oración, acción, sacrificio'.
Tres palabras que resumen el compromiso cotidiano de sus militantes.
Pier Giorgio encuentra en ellas el espejo de su modo de ser.
Es un hombre de oración, en continuo dialogo con Dios
en las liturgias comunitarias, en las adoraciones nocturnas,
desgranando las cuentas de un rosario por las calles y en el
secreto de su habitación.
Es un hombre de acción, que comprendió verdaderamente
que seremos juzgados por aquello que hemos testimoniado del
Evangelio en palabras y obras; no distingue el pensamiento de
la acción.
Es un hombre de sacrificio, que no duda en renunciar a algo
si esto le permitirá servir a Dios y a sus hermanos.
De manera particular, si se trata de hacer el bien a sus hermanos
pobres
La vida en el espíritu
La vida de Pier Giorgio estuvo orientada por una intensa
vida espiritual.
La Eucaristía cotidiana fue un punto de referencia central
en su camino.
Para no perder esta cita se levanta temprano y renuncia a cualquier
paseo si esto le impide estar en Misa. Ir al encuentro de la
comunión es para él participar de la intimidad
de Jesús. Y él devuelve esa visita con su diaria
presencia entre los pobres.
La oración de Pier Giorgio, asidua, frecuente, se expresa
en los modos de la época. Prefiere el rosario. Su disposición
al diálogo amoroso con Dios es natural permanente; por
eso, en cualquier momento y cualquier lugar son buenos para
rezar
Hermano de los pobres
Pier Giogio no amaba a 'los pobres' como un sentimiento
genérico y difuso. Amaba a 'cada pobre'. ' Recuerdo a
Pier Giorgio hablar de ciertas miserias con el rostro surcado
por el dolor, de manera que se comprendía perfectamente
que el mismo sufría' decía un amigo.
Su ayuda a las familias que visitaba no se restringía
a dejar dinero y alguna palabra de consuelo. Buscaba alojamiento
a quien no lo tenía, compraba zapatos para los chicos,
conseguía medicinas, hacía mudanzas empujando
desde atrás carros cargados. Pero sobre todo importaba
su estilo lleno de respeto, humildad y familiaridad..
Sus amigos le preguntaban cómo entrar con una sonrisa
en una casa donde lo recibía un olor nauseabundo o una
inmensa suciedad. Su respuesta era 'En sustancia no olvidar
nunca aunque la casa sea sórdida, tú te acercas
a Cristo. Recuerden bien lo que ha dicho el Señor: el
bien que se hace a los pobres es un bien hecho a Mí mismo.
Así se revelaba el significado profundo de fe que tenía
todo este tiempo pasado en compañía de los pobres,
sus regresos a la casa de pie por la noche, atravesando medio
Turín porque no le quedaba dinero para el boleto
' Jesús en la santa comunión me hace una visita
cada mañana. Yo se la devuelvo, con mis pobres medios,
visitando a los pobres.'
La amistad
En la vida de Pier Giorgio la presencia cercana del
prójimo tiene un lugar fundamental. Su fe lo lleva a
ver y encontrar en el rostro de todos el rostro de Jesús.
Su corazón se abría naturalmente para acoger y
comprender a los otros, con sus problemas, sus esperanzas, sus
luchas. Tenía la capacidad para comprender y amar a cada
persona en la profundidad de su vida, tal como era y por lo
que era.
Para él la amistad es un modo de vivir la Iglesia, de
revelarla como un lugar acogedor, auténtica comunidad,
en la que cada uno es amado y respetado por lo que es. Vive
la amistad con la disponibilidad a dar y también a recibir.
Sabe escuchar, aconsejar, ayudar concretamente: exhortándolos,
estimulándolos, sosteniéndolos. Lo hace con humildad,
que quiere decir buscar y aceptar la ayuda, los consejos, pidiéndoles
su presencia y oración
El Estudio
Pier Giorgio se inscribió en ingeniería
industrial mecánica, un curso de estudios exigentes.
Para él estudiar era un deber. Pero no impuesto desde
afura o por otros:era algo que nacia dentro suyo. Cualno alguien
le dijo que él, siendo un señor, podría
no estudiar tanto, le replicó:' No, yo soy pobre como
todos los pobres. Y quiero trabajar para ellos'
El quería estudiar para servir: deseaba entrar pronto
en el mundo del trabajo para hacer su parte, para realizar aquel
mundo mejor que soñaba. Esperaba contribuir a la promoción
de los humildes y los pobres, especialmente con su trabajo entre
los mineros, uno de los sectores más postergados y castigados
de la sociedad.
La profesión era un modo concreto y eficaz de trabajar
por la transformación del mundo, por la vigencia de la
justicia y la solidaridad
Su Participación política
Soñaba con lograr una democracia inspirada en
los valores cristianos.
Pier Giorgio puso desde temprano su atención en la realidad
política y social italiana.
Su visión política estaba influida por su experiencia
espiritual. Él creía firmemente en la posibilidad
de edificar una sociedad más justa, fundada en la igualdad
y la libertad, donde los bienes sean adecuadamente distribuídos
y todos alcancen un nivel de vida digno.
Pier Giorgio no pudo ver los tristes sucesos que habría
de vivir Italia y la catástrofe bélica de la Segunda
Guerra. Sabemos sin embargo, que no habría dejado de
creer que era posible construir un mundo de justicia e igualdad,
si cada uno asume un compromiso social y civil de participación.
Si no se interviene directamente en la vida del país,
la promoción de los más humildes y el sueño
de un mundo mejor son sólo una utopía romántica.
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