04 Mar Pidamos el don de la paz con verdadero fervor al Dios de la vida
“La paz no se construye con amenazas mutuas, ni con armas,
que siembran destrucción, dolor y muerte, sino sólo a través
de un diálogo razonable, auténtico y responsable”.
León XIV
Ante este escenario doloroso que atraviesa el mundo con guerras y divisiones en tantos pueblos…
Ante los acontecimientos cotidianos de desencuentros, palabras hirientes, que lastiman y ofenden a nuestros hermanos, gestos que ahondan las diferencias…
Ante hechos de violencia instalada en nuestra sociedad como modo de resolver problemas, de imponerse sobre el más débil, de delinquir, de profundizar las inequidades con la toma de decisiones injustas…
Ante toda forma de relación que implique exclusión, odio, destrucción y muerte queremos invitarnos a:
Pedir el don de la paz con verdadero fervor al Dios de la vida.
Reflexionar sobre nuestras actitudes y formas de vincularnos sanando todo aquello que no construya vínculos respetuosos entre unos y otros.
Aportar en el día a día en nuestros ambientes al diálogo constructivo para lograr acuerdos posibles y superadores.
Proponer a quienes ejercen liderazgos sociales, políticos y religiosos que pongan en el centro la dignidad de cada persona y aún, en las diferencias más profundas, el respeto como seres humanos promoviendo la concordia y la paz.
La fraternidad humana en esta hora no es un ideal utópico sino un valor a realizar entre nosotros para bien de toda la humanidad, comenzando por el lugar y la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene.
Confiamos en que es posible, creemos que, en lo profundo de nuestro corazón, todos deseamos vivir en paz, esperamos con la esperanza que no defrauda superar esta hora difícil.
Que Jesús aliente nuestra esperanza y a través de María nos conceda el don de la paz.
Consejo Nacional
Acción Católica Argentina