Mensaje de Mons. Marcelo Colombo a los dirigentes de ACA durante la Asamblea Estatutaria

Mensaje de Mons. Marcelo Colombo a los dirigentes de ACA durante la Asamblea Estatutaria

Agradezco la invitación de Mons. Martín Fassi, que es el presidente de la CEVILAF (Comisión Episcopal para la Vida, los Laicos y la Familia), para dirigirles estás palabras. Esta comisión episcopal que aglutina a todo el apostolado laical del país. Él es el responsable de esta área tan importante de nuestra Conferencia.

Acompañando estas elecciones de la ACA que están teniendo lugar, pensaba recién -más allá de la repercusión pública que ello tenga- en la dimensión profética de un cambio de autoridades- que conlleva la renovación institucional en este clima tan fraternal. En tiempos donde, lo sabemos, lo difícil que es cómo la gente se enfrenta, cuántas polarizaciones hay en nuestra sociedad, que este espacio de la Iglesia exprese una vitalidad de renovación en fidelidad a su propio ideario y a su misión en la Iglesia, nos llena de alegría a nosotros mismos y también, como les decía ayer, nos compromete.

En uno de los momentos les dije algo que quizás no lo profundicé, pero uno de los aspectos que tienen que ver con esta dimensión profética de la acción católica es esta capilaridad, no sólo territorial, sino generacional. Esto es un valor muy grande, porque significa que ustedes se hacen presentes en distintas etapas de la vida y siempre los hacen sentir a sus miembros  protagonistas, con Dios, de su sueño para su pueblo.
Esto, en tiempos de descarte, de postergación o de indiferencia ante los mayores o ante los más pequeños, uds. viven y afrontan todo esto, institucionalmente y con mucha lucidez.

Siempre me gusta valorar, por ejemplo, los itinerarios educativos de la Acción Católica, que tienen una ejemplaridad; pueden ser muy útiles para los programas catequísticos para diocesanos y parroquiales. De manera que, al celebrar juntos esta asamblea, en realidad les estamos agradeciendo como Iglesia Argentina la renovación, la fidelidad al ideario y a la misión, esa capilaridad intergeneracional que los hace tan vivos y a la vez tan ricos y, sobre todo, proponerles que puedan seguir animando este proceso de renovación en lo que ha sido para nosotros uno de los aspectos centrales del Pontificado de Francisco, la dimensión sinodal de la Iglesia, para revivir la Iglesia de los primeros tiempos y decir, esa es la Iglesia que queremos ser, es decir, una Iglesia donde todas las voces tienen un espacio, donde hay una posibilidad muy concreta de disentir y de lograr  consensos en los temas importantes y donde respaldar la acción de los obispos, que es uno de los propósitos centrales de la Acción Católica,  expresando las propias convicciones para amar y servir a la Iglesia.

Esa sinodalidad que Francisco nos convocó a vivir en ese largo sínodo, después de un largo proceso preparatorio, ha sido confirmada por el Papa León a poco de asumir su misión. Nos toca a nosotros en nuestros espacios diocesanos, parroquiales, comunitarios, animar la renovación y fortalecer esas estructuras de reflexión que ayuden al ejercicio de la autoridad en la Iglesia y sobre todo al  cumplimiento de la misión. Así que muchas, muchas gracias. Felicitaciones a todos, a los elegidos y a los que concluyen su misión.

Tucumán, 16 de agosto de 2025.

+ Mons. Marcelo Colombo

Arzobispo de Mendoza

Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina